“Tables Dance”, no son riesgo para la imagen de Mazatlán: alcalde

Carlos Félton, descartó que este tipo de espectáculos para adultos atente contra la moral pública. Se debe cuidar que no emplee a menores de edad ni que se les permita la entrada.

Mazatlán

Tras la decisión del Congreso local de Chiapas de modificar su constitución para prohibir la operación en la entidad de establecimientos que presentan espectáculos nudistas, el alcalde de Mazatlán, Carlos Félton González; se dijo respetuoso de las posturas de gobierno que cada estado emite y manifestó que los "Tables Dance" no representan un riesgo para la imagen como destino turístico familiar del puerto.

Ante la pregunta específica sobre este tema, el munícipe contesto con otro cuestionamiento aludiendo: ¿Qué sería de lugares como Las Vegas si no hubiera este tipo de negocios?

Comentó que de manera personal, no visualiza que estos espectáculos para adultos representen un riesgo que atente contra la moral pública, ya que existen dijo, desde que el mundo es mundo y lo que se debe cuidar, es que no se permita la entrada ni se emplee a menores de edad, además de cuidar que este tipo de giros no se instalen sobre el malecón.

"Mazatlán esta vendiendo su imagen como un sitio de esparcimiento familiar, por lo que debemos cuidar que esta cara que brindamos al turista sea acorde a lo que se ofrece como destino y no permitir que se instalen "Tables Dance" sobre la zona costera y por el contrario, se ubiquen zonas específicas para la operación de estos bares" dijo el alcalde porteño.

Agregó no estar peleado con quienes pretendan invertir en estos negocios, y menos en estos momentos en que el crecimiento de Mazatlán es inminente y los flujos de capital foráneo se están dejando sentir en diversos sectores.

Resaltó que no es con medidas como las decretadas por el Congreso chiapaneco, como se va a lograr que la sociedad sea mas moral o más humana.

Hace tan solo unas semanas, la construcción de un supuesto "table" en la zona costera, levantó opiniones encontradas desde los ciudadanos, hasta la iniciativa privada y los partidos políticos; que a favor o en contra se manifestaron, logrando que se cambiara de giro al negocio y terminara como discoteca.