Suspenden servicios religiosos en parroquia de Atliaca

La Diócesis de Chilpancingo-Chipala y el Gobierno del estado tomaron esta media a fin de evitar que el cura sea linchado. El religioso Carlos Crestino Luna niega las acusaciones en su contra.

Chilpancingo

La Diócesis Chilpancingo-Chilapa y el Gobierno del estado resolvieron suspender los servicios religiosos en la parroquia de Atliaca, para evitar enfrentamientos entre los pobladores y evitar que el sacerdote Carlos Crestino Luna sea víctima de un linchamiento.

El sacerdote Crestino Luna rechazó que fomenta el consumo de alcohol entre los feligreses y que atente contra los usos y costumbres de la población.

Sin embargo aceptó la decisión de la Diócesis Chilpancingo Chilapa en el sentido de no oficiar misa hasta que se superen las diferencias, ya que la confrontación puede generar una división muy severa en ese pueblo perteneciente al municipio de Tixtla.

Crestino viajó a Chilpancingo para entrevistarse con el subsecretario de gobierno para Asuntos Religiosos, Jorge Alberto González Rivero.

El funcionario le informó que el obispo Alejo Zavala Castro y los vicarios de la diócesis suspendieron los servicios en la iglesia católica de Atliaca, para evitar más agresiones entre la población y cuidar su integridad.

En diciembre los opositores amagaron con lincharlo y para demostrarlo, algunos inconformes llevaron cuerdas a la explanada del templo principal para evitar que se acercara.

Entrevistado en Palacio de Gobierno, el sacerdote negó las acusaciones y confirmó la suspensión de los servicios religiosos en la iglesia de Atliaca, lo que calificó como injusto.

"El conflicto comenzó el 17 de septiembre del 2013, me pidieron que sacara a la secretaria y al sacristán... Los quité, pero después ellos me siguieron quitando muchas cosas como son las del Santísimo, me quitaron muchas cosas y al último me pide. que yo me vaya, pero no hay razones, no me dan razones", explicó.

"Esos son inventos, ni siquiera me he metido con eso, no se cual es la finalidad del ataque contra mi, no lo entiendo, hasta la vez no entiendo qué quieren, porque se les ha dado todo, se les ha atendido todo, el obispo también ha accedido a todo, no entiendo cual es la finalidad, qué persiguen".

Y vino el anuncio: "No iré a celebrar hasta que no se arregle este asunto y que lo arregle el apoderado legal de la diócesis, el problema podría llegar al Ministerio Público para que se aclare, hemos trabajado para lograr La Paz y ellos han violado los acuerdos".

Aseguró que sus detractores no son feligreses católicos y aún así tomaron la iglesia, por lo que violaron el derecho de los creyentes a recibir misa de manera correcta.

"Los católicos han aguantado todas esas cosas pero ya los han agredido muchas veces, tengo los vídeos donde se ve como han agredido mucho a los católicos que van a la misa... de tantas agresiones en un momento se puede responder, se aguantan muchas cosas pero ya no se aguanta tanto, llega un punto en que las personas revientan", apuntó.