Amenaza padre de familia a maestra por preferencias sexuales en Morelos

Según el papá Ada Gaxiola Peraza "no tiene calidad moral" para convivir con los adolescentes. La maestra de secundaria en educación física se refugia en instalaciones del IEBEM.
Ada Gaxiola Peraza, maestra de Educación Física de la secundaria número 13, en Cuernavaca, Morelos.
Ada Gaxiola Peraza, maestra de Educación Física de la secundaria número 13, en Cuernavaca, Morelos. (David Monroy)

Morelos

Ada Gaxiola Peraza, es una profesora de educación física, que por seguridad, se vio obligada a refugiarse en las instalaciones del Instituto de Educación Básica del estado de Morelos (IEBEM), luego de ser amenazada y advertida por un padre de familia, de que si regresa a dar clases, "se va arrepentir", debido a que –según él—"no tiene calidad moral" para convivir con los adolescentes, debido a sus preferencias sexuales.

Pese a contar con un historial de más de 20 años en la escuela secundaria número 13, ubicada en la colonia Lomas de Cortés, de la ciudad de Cuernavaca, donde Gaxiola Peraza es reconocida por padres de familia, alumnos y ex alumnos, algunos de ellos, personajes públicos o profesionales reconocidos, debe cubrir su horario escolar, sentada en una silla, en la sede de las autoridades educativas para no incurrir en ningún tipo de omisión administrativa ni ser candidata al despido, debido a que no puede presentarse en la escuela que le ha sido asignada.

En entrevista, la mentora recordó que desde el pasado 31 de marzo, debe permanecer cerca de las autoridades, primero para no perder derechos laborales y segundo, por seguridad, ya que se encuentra amenazada por un padre de familia de nombre, Víctor García Bahena, quien forma parte de la sociedad de mentores de dicho centro escolar como tesorero, y que constantemente la acusa de irresponsabilidad laboral ó de ser vista en otros lugares, en horario escolar.

La ultima vez que lo vio, fue ese día, cuando este padre de familia le cerró en la cara el portón escolar, y le impidió el acceso, de lo contrario, la atacaría: "Me cerró la puerta de a escuela en la cara, y me dijo que ya no regresara porque me iba a arrepentir", relató.

Además de la historia que ha tejido dicho padre, la mentora aseguró que sus preferencias sexuales, están detrás de ese rechazo y agresiones.

"Es eso... Una amiga va a mucho a visitarme, es sola una amiga, y este señor si conoce a esta persona, y tiene un pleito personal con ella... y como no puede hacer nada en contra de ella, los está haciendo en mi trabajo, y a mí me está afectado porque dice que somos personas indeseables y que con qué calidad moral estoy ahí en la escuela, entonces no le veo otro motivo... y ya lo ha manejado así... que mi preferencia sexual afecta a los niños de la escuela, cuando yo no mezclo mi trabajo con mi vida personal".

Al respecto, María del Carmen Tavera Díaz Barriga, reconoció que Gaxiola no es una maestra omisa ni irresponsable, que no falta y pese al señalamiento del padre de familia, es una mentora que goza del reconocimiento y cariño de los alumnos.

"Yo le reconozco que es una maestra constante, no me falta... pero que abandone, que falte, pues yo no tengo ese reporte".

Aseguró que las autoridades decidirán en los próximo días la suerte laboral de la mentora, y que se avizora su regreso a dicha secundaria, sin embargo, la situación que prevalece con dicho padre de familia no ha permitido que se reincorpore.

Por su parte, Edith Guevara, madre de familia, dijo que el tema ha sido discutido en asamblea general de padres de familia, y ha quedado claro la actitud encontrada de algunos padres de familia con Gaxiola, no obstante, no se le encuentran motivos para despedirla o sancionarla, porque la profesora tiene un expediente reconocido y limpio ante las autoridades, el alumnado y los padres de familia.

"Los papás exigimos que la maestra regrese porque además de que les da educación física, también tiene conocimiento de paramédico. Creo que si los ataques derivan de sus preferencias sexuales, nos estamos brincando una barrera más allá de la que deberíamos".

Por el momento la maestra Ada, debe ir todos los días al IEBEM donde firma su asistencia a clases. Deambula por la institución hasta la hora de la salida, por la tarde hace sus cosas personales y a la siguiente mañana, debe regresar al organismo.

Asesores jurídicos cercanos a ella, le han recomendado denunciar penalmente los hechos, y a su agresor, sin embargo, esperará que esa semana, el IEBEM determine qué pasará con su espacio laboral.

"El fallo del jurídico del IEBEM está a mi favor... no hay ningún delito que perseguir, las autoridades coinciden conmigo que mi preferencia no tiene nada que ver porque mi trabajo está demostrado", acotó.