Sin contratiempos equinoccio de primavera en zona maya

Prevén que mañana centros ceremoniales mayas donde se registran estos fenómenos arqueoastronómicos sean apreciados por miles de turistas.
El sitio arqueológico de Oxkintok es un lugar recientemente abierto al público.
El sitio arqueológico de Oxkintok es un lugar recientemente abierto al público. (Daniel Barquet)

Mérida

.- Los fenómenos arqueoastronómicos en las ciudades mayas con motivo del equinoccio de primavera ocurrieron sin contratiempos durante el viernes, aunque la mayoría de visitantes acudirán durante el sábado, informó Eduardo López Calzada, delegado del INAH.

La primavera acudió a sitios de reciente preparación, como en el caso de Oxkintok, cuando Kin, el Sol, se colocó justo en la puerta principal de arco maya de este centro ceremonial poco promocionado. Las construcciones y el sol eran utilizadas por los mayas para marcar las fechas importantes de su calendario.

En el sitio arqueológico de Oxkintok, que significa "tres soles cortantes", cada solsticio de primavera y otoño ocurre un fenómeno arqueoastronómico poco conocido, el cual se da como consecuencia de la conjunción entre el sol y las ruinas prehispánicas.

Los fenómenos araqueoastronómicos más conocidos son el descenso y ascenso de Kukulcán en las escalinatas de la pirámide El Castillo y el ingreso de Kin en la Casa de las Siete Muñecas, en Dzibilchaltún. En Oxkintok, al amanecer, el astro se eleva ubicándose justo detrás del arco, para posteriormente crear un juego de luces y sombras sobre una bóveda.

La bóveda, de acuerdo con José Huchim Herrera, arqueólogo del INAH, era un temazcal utilizado por los mayas para purificar a los sacerdotes a través de los primeros rayos del sol durante el equinoccio. Tras purificarse, los sacerdotes se colocaban entre el cuarto y el arco, sobre un cuadrado, elemento primordial durante el ritual. Éste era bañado por la luz del sol, que al elevarse en el cielo proyecta una sombra utilizando al arco, dejando pasar la luz hasta alcanzar al sacerdote maya.

Para los mayas, la importancia del fenómeno radica en que éste marcaba el final de la temporada de cosechas, época en la que se limpiaba la milpa, se establecían las quemas y comenzaba la plantación de semillas de maíz, calabaza, chile o tomate, parte de su dieta alimentaria.

El sitio arqueológico de Oxkintok es un lugar recientemente abierto al público, apenas es el segundo año que se realiza la visita durante el equinoccio, pero fue descubierto durante los años noventas del siglo pasado por el arqueólogo Ricardo Velázquez Valadez.

El atractivo principal de Oxkintok es su arquitectura, la que se caracteriza por tener influencia del Petén guatemalteco, aunque también tiene detalles del período preclásico y clásico temprano (del año 300 al 600 d.c.), cuando apenas iniciaban las construcciones en la Ruta Puuc-, por lo que sirve de puente entre ambos estilos, dice Huchim Herrera.

Esta zona arqueológica está dividida por tres conjuntos, el Ah Canul, Ah Dzib y Ah May, que llegaron a ser sedes de gobierno de los mayas en dicha región.

Oxkintok se ubica a 50 kilómetros al sureste de Mérida y a seis del municipio de Maxcanú, en la ruta hacia Campeche.