Montan habitantes del fraccionamiento Río Azul operativo de vigilancia

Por la cantidad de robos en la zona y el desinterés de policía, decidieron vigilar con palos y machetes.

Chilpancingo

El fraccionamiento Río Azul se convirtió en el segundo asentamiento humano de la capital de Guerrero que implementa operativos de vigilancia ciudadana con palos y machetes, por la cantidad de robos que ahí se registraban.

La noche del jueves 10 de abril, los vecinos ya no soportaron el asedio de grupos de delincuentes que se llevaban los vehículos estacionados frente a las viviendas con un margen muy amplio de impunidad.

Denunciaron que a pesar de que marcaban de manera constante los números telefónicos de emergencia, la vigilancia policial no llegaba y más aún, cuando acudían parece que alertaban a los delincuentes para que se alejaran del lugar antes de que comenzaran los patrullajes.

Para la noche del 10 de abril, los casos de robo a casas habitación ya eran demasiados.

Por eso los vecinos salieron a resguardar su acceso principal con palos, tubos y machetes, ninguno con armas de fuego.

Fue la segunda manifestación de defensa ciudadana, pues antes lo hicieron los habitantes de la colonia Viguri, quienes el fin de semana se apostaron en su tradicional mirador para evitar que grupos de jóvenes hicieran parada para consumir bebidas embriagantes.

En ese mirador, durante las últimas cuatro semanas se reportaron asaltos, pleitos callejeros, intentos de violación y balaceras.

En ambos casos, los organizadores pidieron el beneficio del anonimato, pero también justifican que la decisión se adoptó por la ineficiente vigilancia policíaca que se les proporciona.

La noche del jueves, aunque en la parte poniente de la ciudad se generó una fuerte balacera entre policías federales y delincuentes, los vecinos de Río Balsas no se ocultaron, se quedaron hasta entrada la madrugada a cuidar sus viviendas.