Alista Buque Escuela Cuauhtémoc graduación de marinos

Los 74 tripulantes del buque desembarcarán en el Puerto de Veracruz, procedentes de Cozumel, para graduarse como oficiales “rudos y experimentados” de la Marina Armada de México.

Cozumel

La tripulación del Buque Escuela Cuauhtémoc, está en la recta final del crucero “Velas Latinoamérica 2014” del que desembarcarán 74 cadetes para graduarse como oficiales “rudos y experimentados” de la Marina Armada de México.

El “Caballero de los Mares” estará navegando durante los últimos tres días del viaje desde Cozumel con rumbo al Puerto de Veracruz para concluir el adiestramiento de los futuros profesionales de la SEMAR.

“Después de cuatro o cinco años de estudio en sus escuelas navales, culminan, transforman esos conocimientos teóricos al estar en contacto con la naturaleza, el viento, la lluvia, el frío, el calor, la lejanía con sus familias y de esa manera pueden forjar su carácter para convertirse en oficiales navales, templados, forjados.

“El Buque Escuela Cuauhtémoc entrega como un producto terminado a los cadetes, con el conocimiento de la ciencia náutica del aula, pero ya con la experiencia de los elementos, es mucha la diferencia cuando se embarcan y zarpan a cuando regresan convertidos en unos marinos ya rudos, experimentados”, explicó el Capitán de Navío Juan Carlos Vera Mijares, Comandante del Buque Escuela Cuauhtémoc.

El crucero “Velas de Latinoamérica 2014” consiste en un viaje de acompañamiento con buques escuela de Chile, Brasil, Argentina y Venezuela, quienes viajan en grupo con el fin de fortalecer los lazos de amistad entre las naciones.

En esta ocasión el punto de llegada es Veracruz, donde se aprovechará para conmemorar el centenario de la gesta heroica del  puerto el 21 de abril de 1914.

Mientras tanto, los cadetes realizan todo tipo de tareas a bordo del Buque, además de los cursos de navegación. Por ejemplo, ya con los conocimientos básicos, ayudan a la tripulación a ordenar los cabos, maniobrar para dar rumbo al barco así como a colocar los “quitamiedos” que son cuerdas de seguridad.

Pero las tareas más pesadas son las del “Puerto Pintado” es decir, dos días antes de llegar a algún puerto comienzan las labores de limpieza y remozamiento para dejar impecable la embarcación. Se limpia la cubierta, se pulen los metales de bronce y barnizan y lijan la madera.

“Es muy grato aprender nuevas casos, como son la maniobra de las velas, aprender las pitadas de las velas y aprender cómo vive un marino en este tipo de embarcaciones”, expresó Emanuel Rivero, aspirante a infante de Marina paracaidista.