Radicalizan habitantes de Chilpancingo acciones contra delincuencia

El alcalde reconoce que son más de 50 las colonias con mecanismos de vigilancia ciudadana tras el hartazgo ciudadano ante los altos índices delictivos registrados durante los últimos meses. 

Chilpancingo

"Delincuente: Si te agarramos te linchamos", consignan por lo menos tres lonas ubicadas en diferentes puntos del fraccionamiento Las Torres, en el lado sur-poniente de Chilpancingo.

En el barrio de Tequicorral, uno de los asentamientos humanos más grandes del primer cuadro de la ciudad son cuatro las lonas que consignan que ahí está prohibido el paso a "rateros y lacras", por lo que se han sumado al programa Vecino Vigilante.

En esa parte de la ciudad, los habitantes sostienen que ya cuentan con torretas, alarmas y brigadas de vigilancia durante las noches.

Con un ojo gigante rotulado en fondo blanco, los moradores del barrio de San Francisco, ubicado un poco más hacia el centro de la capital, los moradores también dan a conocer que ahora están "unidos contra la delincuencia, los parquímetros y cualquier tipo de impunidad".

Circulando hacia el oriente, en el barrio de San Mateo, sobre la calle corregidora hay una advertencia más: "Alto, no te arriesgues, vecinos unidos estamos en constante vigilancia; si te sorprendemos robando, grafiteando, dañando vehículos o propiedades NO TE LA VA A ACABAR".

Son muestras de hartazgo ciudadano ante los altos índices delictivos registrados durante los últimos meses, aunque no son los primeros esfuerzos encaminados a garantizar la integridad personal y patrimonial de los chilpancinguenses.

En abril de 2014, habitantes del fraccionamiento Río Azul y de la colonia Margarita Viguri implementaron rondines nocturnos para inhibir la operación de robacoches, asaltantes y ladrones de casas habitación.

Todo eso, pese a que la ciudad estaba en manos del Operativo Conjunto implementado por la Policía Federal (PF), el Ejército Mexicano y la Policía del Estado.

Más de 50, las colonias las que están en vecino vigilante

Entrevistado sobre el tema, el alcalde de Chilpancingo, Mario Moreno Arcos sostiene que el cabildo que encabeza se ha dado a la tarea de promover el programa Vecino Vigilante, aunque aclara que de ninguna manera ha caído en el exceso de avalar algún linchamiento.

"Tenemos un promedio de entre 50 y 60 colonias, en las cuales hemos conformado consejos y por supuesto, lo vamos a seguir impulsando", apuntó.

Indicó que ya tiene información sobre el amague de linchar a delincuentes, pero aclara que en esos asentamientos humanos el programa no está funcionando.

"Son respuestas que la sociedad está dando en torno a temas de inseguridad, porque lo están sintiendo y nosotros lo vamos a atender para que no se salgan de la ley", refirió.

Chilpancingo es una ciudad con más de 300 mil habitantes y por lo menos 250 colonias, para resguardarla solamente se tienen 113 elementos de la Policía Preventiva Municipal.

A principios de se gestión, la corporación tenía 320 elementos, aunque para garantizar el resguardo de la capital de Guerrero, de acuerdo al jefe de cabildo se requieren por lo menos 600 elementos.

Indicó que el municipio ha hecho lo que está de su parte para garantizar la cobertura en materia de seguridad pública, sin embargo, en el proceso de depuración la presencia de los policías se redujo a una quinta parte de los que en realidad se necesita.

Por si fuera poco, los más de 200 policías que proporcionaba el gobierno estatal fueron canalizados a la contención de manifestaciones de tipo social, no para el trabajo de prevención del delito.

Hasta la madre

La frase contenida en las lonas del fraccionamiento Las Torres no son una expresión aislada, va acompañada de medidas que están más delante de la simple colocación del mensaje.

"Todos los vecinos contamos con silbatos para alertarnos, en nuestras casas tenemos machetes, palos, picos y todo lo que sirva para inhibir a los delincuentes, ya no permitimos que entren las camionetitas que tiraban la basura de manera particular porque eran los que revisaban que casas estaban vacías y en donde la gente llegaba tarde", señala uno de los vecinos del asentamiento humano.

Los camiones distribuidores de gas y refresco, antes de ingresar deben contactar a los representantes del comité y por las noches el ingreso de vehículos ya está más restringido.

En Tequicorral, cada noche, después de las 19:30 horas las brigadas vecinales sesionan en un parque considerado como foco rojo, un sitio que personas de diferentes edades utilizaban para ingerir bebidas alcohólicas, a los que se reportaba pero nadie quitaba del lugar.

"Los vecinos estamos hasta la madre de robos; si te agarramos te linchamos", reza uno de los mensajes colocados en la parte alta de los postes, con letras rojas y la fotografía de hombre amarrado de las manos.

Hasta el momento no se han registrado linchamientos, aunque sí la detención de ladrones de casas habitación, a quienes los propios vecinos se encargan de trasladar hacia la barandilla municipal.