Se quejan voluntarios que no les dieron ni agua en visita del Papa a Ecatepec

Encargados de las vallas humanas para resguardar a los feligreses aseguran que se les pidió no traer pertenencias ni cobijas ni alimentos, porque estos últimos les serían proporcionados.

Ecatepec

"No recibimos alimento ni agua", tras pasar 16 horas en el lugar de las vallas humanas que les correspondió como voluntarios para resguardar el orden en el trayecto de 8.8 kilómetros que recorrió el Papa Francisco hasta llegar al predio de El Carcol, para oficiar la misa multitudinaria el pasado domingo 14 de febrero.

Cabe mencionar que desde el sábado pasado aproximadamente tres mil 500 voluntarios comenzaron arribar al predio El Caracol y por la ruta trazada a su arribo del sumo pontífice al predio El Ballisco ubicado en Venta de Carpio, hacia las avenidas Central e Insurgentes, en Las Américas, sitios resguardados por voluntarios convocados por la Diócesis de Ecatepec para formar vallas humanas.

A la convocatoria asistieron personas de la tercera edad, adultos y jóvenes de las Diócesis de Tlalnepantla, Nezahualcóyotl, Texcoco, Teotihuacán, Cuautitlán Izcalli, Cuautitlán México, Toluca y Ecatepec; así como el municipio de Lázaro Cárdenas, en Michoacán; y de Monterrey, Nuevo León, a quienes les pidieron no traer pertenencias ni cobijas ni alimentos, estos últimos les serían proporcionados.

Edgar Arroyo Meza, de Valle de Aragón, dijo que "llegamos (su grupo) a las siete de la noche y nos asignaron el lugar para resguardar con el propósito de que la gente que viniera pudiera observar el paso del Papa Francisco en orden y evitar que alguien se acercara". Llegó con lo que traía puesto: "no traje cobijas ni comida ni agua, porque los coordinadores habían dicho que se nos proporcionaría".

Conforme avanzaba la noche "era más el frío y ni como protegernos, nos teníamos que abrazar unos a otros, algunas personas pasaban a vendernos café o tras caritativamente nos los regalaban", narró Alicia López, de Los Héroes.

"Un señor de mi parroquia vino a decirnos que estaban regalando cobijas, y cuando fuimos ya no había nada", dijo Ángel Mendoza de Sagitario 3, quien dijo que en la madrugada "hizo mucho frío", por lo que no durmió.

Amaneció y necesitábamos algo caliente, explica Norma Méndez, de Palomas, pero no había donde comprarlo ni quien nos los diera. No podíamos salir de nuestro lugar porque otra persona ajena se iba a querer meter.

Conforme pasó el día el sol fue calentando y la necesidad de tomar agua fue mayor, pero nadie nos trajo agua y mucho menos alimento para desayunar, expresó Alma Galicia, de Jardines de Morelos, toda vez que el Papa oficiaría la celebración eucarística a las 11:30 horas.

Eran las 10 de la mañana cuando una camioneta del ayuntamiento de Ecatepec y de seguridad pública arribaron a una de las tiendas dotadas de víveres, lunch, agua y cobijas, las subieron a las unidades y se las llevaron con rumbo desconocido, narró Alicia Armenta, vecina de Polígono 1.

Mientras Adriana "N", comentó que vio que policías llevaban un paquete de "lunch" y un grupo de voluntarios con chaleco rojo, llevaban el suyo, "pero no hubo para nosotros, y nos moríamos de hambre y de sed", pero era más el deseo de ayudar y ver el Papa Francisco lo que les motivó a cuidar el espacio asignado.

Una vez que el Papa apareció, abordó del Papamóvil, y pasó la algarabía, "nos fuimos a casa a comer algo", otros buscaron una tienda "para engañar a la tripa", decían, porque ya la traían atrasada.

La Comisión Diocesana para la Pastoral de la Comunicación Social de la Diócesis de Ecatepec "Codipacs Ecatepec" comentó al respecto que "los voluntarios estuvieron coordinados por diócesis de la provincia, sectores y tramos, en su momento se atendieron salvedades, porque cada voluntario sabía a quién dirigirse para cualquier situación o premura".