CNTE abre paso a migrantes en Oaxaca

Activistas de derechos humanos formaron un cordón humano, mientras profesores de la CNTE replegaron a empujones a los uniformados y los migrantes pudieron llegar a Juchitán de Zaragoza.

Oaxaca

Unos 15 profesores de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), se enfrentaron y rompieron el cerco instalado por el Instituto Nacional de Migración (INM) y la Policía Federal, en el municipio de Juchitán de Zaragoza, en la zona del Istmo de Tehuantepec.

La caravana de migrantes logró avanzar del municipio de El Espinal, con rumbo a la ciudad de Oaxaca y después continuar al Distrito Federal.

El contingente de más de 200 indocumentados, originarios de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Belice y hasta cubanos cruzó escudado por un cordón humano formado por activistas de diversos organismos de derechos humanos.

En tanto, los profesores se jalonearon y enfrentaron a los federales, a quienes les arrebataron los escudos y les arrojaron diversos objetos.

Para evitar mayores hechos violentos, los cuerpos de seguridad optaron por replegarse y permitir que el contingente avanzara en medio de gritos de apoyo por parte de los maestros.

El padre Alejandro Solalinde agradeció a los pueblos del Istmo por hacer la valla humana que permitió que los migrantes seguir su camino.

Solalinde aseguró que la presencia policial no lo intimida ya que solo se está criminalizando una protesta social que demanda el paso libre de los migrantes por el territorio nacional y exigir un alto a las violaciones de derechos humanos cometidas en México, además de cuestionar los alcances del programa "Frontera Sur".

El contingente de migrantes, que también va apoyado por el cura de la Casa Hogar del Migrante de Chiapas, Heyman Vásquez, había optado por realizar un descanso previo en el municipio de El Espinal, donde recibieron alimento y agua en la iglesia de lugar, luego de una caminata de más de 3 horas que partió desde el albergue "Hermanos del Camino", ubicado en ciudad Ixtepec, donde estaban refugiados.

El comisionado del INM, Ardelio Vargas, advirtió que el operativo policial se mantendrá porque no se trata de un capricho, sino de una acción instrumentada apegada a la ley para impedir el tránsito a los extranjeros que no cuenten con documentos para su estancia legal en territorio nacional.

En tanto, el defensor de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), Arturo Peimbert Calvo, apeló a la actuación del INM para que en un ánimo humanitario se garantice el libre tránsito de la caravana por Oaxaca sin caer en ninguna acción represiva.

"El país tiene que demostrar su vocación de respeto a los derechos humanos, salvaguardando la integridad física de los migrantes y su libre tránsito por el territorio nacional", expresó.