Se confrontan habitantes de Chilapa con civiles armados

Sujetos encapuchados agredieron a reporteros y los despojaron sus equipos. La intervención de personal de la Gendarmería y del Ejército Mexicano evitó que la violencia escalara.

Chilpancingo

Habitantes de la cabecera municipal de Chilapa sostuvieron una confrontación a golpes con los civiles armados que desde la jornada del 9 de mayo se apoderaron de dicha ciudad, luego de que estos marcharon desde el centro para exigirles que se retiren.

El jaloneo se registró alrededor de las 14:00 horas, cuando habitantes de los barrios tradicionales se concentraron en el centro para manifestarse contra los abusos que sostienen, se han registrado a partir de que los supuestos policías comunitarios ingresaron a la demarcación.

Desde las redes sociales, los lugareños se convocaron para elaborar mantas y pancartas, en las que piden que les devuelvan a las personas que los civiles armados levantaron el día de su irrupción.

El domingo 10 de mayo, Apolonio Villanueva Jiménez, comisariado ejidal de Xilojuchutlán, dio a conocer que se habían detenido a 11 presuntos halcones, pero que tras dialogar con sus padres optaron por liberarlos, antes les hicieron la recomendación de que se alejen de los grupos delictivos y se conviertan en hombres de trabajo.

En su comparecencia ante el Congreso local, el secretario de Gobierno, David Cienfuegos Salgado informó que la mañana del lunes 11 de mayo, los civiles habían entregado las 28 armas que sustrajeron del ayuntamiento, también regresaron los vehículos habilitados como patrullas.

De acuerdo al responsable de la política interna en el estado, los supuestos comunitarios dialogaban con las autoridades para pactar la forma en que abandonarían la ciudad para ceder el control a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), ya que desde la tarde del domingo se desplazó a la policía municipal.

La marcha y confrontación

Mientras los civiles armados dialogaban con funcionarios del Gobierno del estado sobre las condiciones en que se retirarían, según el reporte del secretario de Gobierno, en el centro de Chilapa cientos de habitantes se congregaban para iniciar una movilización.

"Basta de atropellos", se leía en las mantas que levantaban hombres y mujeres mientras caminaban hacia la glorieta de Eucaria Apreza, en donde se concentró el grueso de los civiles armados.

"Defendamos nuestro pueblo", contenían otras mantas que recorrieron parte importante de la ciudad.

Antes de llegar al punto final, los civiles armados cubrieron sus rostros y se organizaron para interceptar la movilización.

No hubo espacio para una comunicación, se generaron gritos, empujones y golpes, entre la marcha iban mujeres de edad avanzada y eso le dio ventaja a los supuestos comunitarios.

Varias personas, sobre todo hombres jóvenes fueron detenidos, sometidos en grupo y golpeados por sus captores.

Todos los reporteros que cubrían la nota fueron agredidos, despojados de sus equipos y de los teléfonos celulares para evitar que se comunicaran con sus compañeros.

La intervención de personal de la Gendarmería y del Ejército Mexicano evitó que la violencia escalara, también recuperaron a los comunicadores y los sacaron de la zona de conflicto, en donde estaban retenidos por los civiles armados.

Caía la noche y el ambiente en Chilapa era tenso, pues grupos de lugareños mantenían la posición de reagruparse para forzar la retirada de los encapuchados.