Francisco Toledo vendió libros en calles de Oaxaca

En el Día Mundial del Libro y el Derecho de Autor, el pintor recorrió las principales calles de la ciudad para ofrecer diversos libros, los cuales fueron adquiridos por comerciantes y turistas.
Francisco Toledo recorrió las principales calles de la ciudad junto con una de sus hijas para verder libros que fueron adquiridos por comerciantes y hasta turistas que pagaron en dólares los libros.
Francisco Toledo recorrió las principales calles de la ciudad junto con una de sus hijas para vender libros. (Óscar Rodríguez)

Oaxaca

El pintor juchiteco y artista plástico, Francisco Toledo, se subió a un triciclo y con un exhibidor de madera ofreció libros en el Centro Histórico de Oaxaca, donde está instalado desde hace nueve meses el plantón de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Toledo recorrió, junto con una de sus hijas, las principales calles de la ciudad en las que ofreció a 50 pesos cada libro de diferentes autores, los cuales fueron adquiridos por comerciantes y hasta turistas, quienes pagaron en dólares.

La acción del también grabadista y director del Centro de Artes y Textil de Oaxaca (CASA) la realizó en el marco del Día Mundial del Libro y el Derecho de Autor.

En la zona del plantón, Toledo caminó por las carpas y casas de campaña instaladas por los maestros, a quienes invitó a sumarse a la campaña, advirtiéndoles que se trataba de "terrorismo literario".

"¿Ustedes son maestros? ¿Qué pelean? ¿Por qué están aquí?", cuestionó a un grupo de profesores que se encontraba en la jardinera del Zócalo.

Otros maestros de plano no mostraron interés por la lectura, mientras que los ambulantes instalados en la plancha central, respondieron con agresividad, incluso, llamaron a los inspectores para que arremetieran contra el intruso.

"Somos trabajadores del INAH, estamos apoyando el movimiento", respondieron unos, otro mejor callaron y optaron por tomarse una foto con Toledo, luego de comprar algunos ejemplares.

Además de la venta callejera de libros, se instaló frente al Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), un puesto para la venta de ejemplares de la editorial Camus.