Continúa recorte de personal en la SSa de Guerrero

La Contraloría General del Estado informó que realiza una revisión en la nómina para detectar a empleados que no se justifica su contratación. 

Chilpancingo

En un afán de depurar la nómina de la Secretaría de Salud (Ssa) estatal, la dirección de recursos humanos ordenó que los contratos de seis meses se redujeran a la mitad del tiempo, situación de la que muchos trabajadores aún no se han percatado.

A partir de la indicación que la Contraloría General del Estado dirigió a la Subsecretaría de Finanzas del sector Salud, en el sentido de revisar la viabilidad de mantener en nómina mil 998 trabajadores administrativos, de confianza y activadores físicos, el responsable del área financiera de la Saa dio la indicación correspondiente a la subdirección de recursos humanos.

Entonces comenzó una revisión para detectar a los empleados cuya presencia en nómina no se justificara, lo que en un solo día arrojó el dato de 198 despedidos, todos ellos identificados como gente cercana al titular de la dependencia, Lázaro Mazón Alonso.

Hubo entonces una intensa movilidad al seno de la Secretaría, ya que no pocos activadores solicitaron al responsable de recursos humanos, Marcos Chávez Narváez  reconsiderar el cese.

La polémica crecía cuando el propio contralor del gobierno estatal, Antonio Arredondo Aburto hizo una precisión que disminuyó en forma importante el nivel de la tensión en la Secretaría.

“Lo que solicitamos fue que se revisara cada uno de los contratos firmados entre los ejercicios fiscales de 2011 y 2012, que fue cuando se instaló la presente administración”, señaló el contralor en las instalaciones del Congreso local.

El lunes 21 de julio, la Ssa inició el periodo de recontratación de su personal, la indicación de los mandos en el área financiera fue generar las condiciones para avanzar en la revisión de cada uno de los casos que incluyen al personal de confianza, trabajadores eventuales y administrativos.

Sin avisar, la dirección de Recursos Humanos elaboró los contratos con una vigencia de solo tres meses, no de seis como se realiza en el gobierno estatal.

Los trabajadores que no aceptan dicho término de tiempo son amagados con el desempleo, pues se anota que quien no firma su contrato queda fuera de la Ssa.

La mayoría no se da cuenta de la vigencia que tiene el contrato, por lo que en los próximos tres meses no acudirán a gestionar su ratificación, al no hacerlo se van a considerar despedidos y por esa razón algunos empleados ya lanzaron la voz de alerta.

Para evitar sufrir represalias, los trabajadores solicitaron que se revise lo que sucede en el proceso de recontratación, porque nunca antes en dicha dependencia del gobierno estatal se tenía información respecto a la firma de contratos solo por tres meses.

Pidieron que el Congreso local tome cartas en el asunto, para efecto de que no se genere el espacio adecuado para consumar una injusticia.