Reubicarán a 317 familias de Guerrero damnificadas desde 2013

Son por lo menos mil 300 personas afectadas que requieren viviendas. El delegado de la Sedatu, José Manuel Armenta Tello, reconoció que San Marcos Majada de Toro no fue incluido en los recursos ...

Chilpancingo

El gobierno federal, del estado y la fundación Pro Viva se comprometieron a retomar los trabajos de las 317 familias de San Marcos Majada de Toro, comunidad perteneciente a Chilapa que resultó severamente afectada desde las tormentas Manuel e Ingrid, en septiembre de 2013.

En la residencia oficial Casa Guerrero, el gobernador Héctor Astudillo Flores, el delegado de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu), José Manuel Armenta Tello afinaron los detalles de lo que será la construcción de 267 viviendas, que son las que se necesitan para resolver el problema de igual número de familias que actualmente no tienen casa ni predio en el que instalarse.

En realidad son más de mil 300 las personas que integraban dicho asentamiento humano, las que se quedaron sin vivienda tras el paso del huracán 'Ingrid' y la tormenta tropical 'Manuel', pues la lluvia de tres días reblandeció el suelo de su comunidad a tal grado, que Protección Civil la declaró inhabitable.

Durante su paso como delegado de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), Armenta Tello conoció el caso y pudo colaborar desde dicha dependencia con la construcción de 50 viviendas.

Manifestó que la falta de recursos impidió hacer más como delegado de la Sedesol, por lo que las primeras viviendas levantadas se asignaron a las familias de mayor vulnerabilidad.

Aunque la situación en que la comunidad fue muy evidente, Armenta sostiene que San Marcos Majada de Toro no fue incluido en los recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), lo que tuvo a la mayoría de los pobladores en calidad de damnificados ya durante tres años.

Ante las complicaciones que se enfrentan, el gobierno federal consiguió que la fundación Pro Viva contribuya con la construcción de las viviendas que hacen falta, lo que de entrada representa un gusto aproximado de 50 millones de pesos.

La reubicación se desarrollará en Xicaixtlahuac, un punto que está aproximadamente a 15 minutos de la ubicación original de Majada de Toro.

El delegado reconoce que ni fue sencillo ubicar los predios, pues el rumbo está caracterizado por tener lomas y barrancas, de ahí que algunas familias hayan aceptado vivir en casas dúplex.

Los trabajos de construcción de las viviendas se van a retomar durante la primera semana de julio, aunque la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) ya tiene algunos avances en materia de caminos.

Pedro Reynoso Martínez, uno de los gestores de la reubicación, dijo que hay la confianza en que las autoridades van a cumplir con lo pactado, ya que son tres años en que las familias afectadas no han recibido el apoyo que necesitan.