Retrasan entrega del cuerpo del sacerdote asesinado en Guerrero

Tenían previsto que los restos del padre “Goyito” llegaría la noche de ayer a la Catedral de Ciudad Altamirano para ser trasladado en procesión al Seminario Mayor, en donde se desempeña como profesor.

Chilpancingo

El traslado del cuerpo de Gregorio Gorostieta López se retrasó por los trabajos que realiza personal del Servicio Médico Forense (Semefo) en Iguala de la Independencia.

La Diócesis de Ciudad Altamirano informó la noche del 25 de diciembre, que el cuerpo llegaría alrededor de las 23:00 horas a la catedral de la localidad, ahí sería velado toda la noche para posteriormente ser llevado en procesión al Seminario Mayor, en donde se desempeña como profesor.

Sin embargo, transcurrió la noche y madrugada del viernes sin que el padre "Goyito" llegara, ni siquiera abandonaba el forense de Iguala.

La Diócesis había convocado a una concentración en la glorieta Lázaro Cárdenas para las 11:00 horas, ahí se recibiría el cuerpo para llevarlo en procesión hasta la catedral.

La mañana del viernes se manejó que el cuerpo llegaría entre 13:00 y 14:00 horas, lo que implicaba mover la agenda improvisada a partir de la confirmación del crimen.

El personal de mantenimiento de la catedral de Pungarabato desde la mañana del viernes la tiene limpia, lista para recibir a quien fungió como su vicario hasta 2012, cuando fue transferido como profesor al Seminario Mayor, ubicado en la misma ciudad.

Pese a la gravedad del hecho, de la protesta de los feligreses y ministros de culto tras la desaparición de Gregorio López, en las inmediaciones de Pungarabato la seguridad es nula.

Al pie del altar principal de la Iglesia se observan las pancartas que los feligreses mostraron durante la marcha del 24 de diciembre, cuando en la víspera de la noche buena tomaron las calles por primera vez para exigir la liberación del líder religioso.

"Una oración de paz", señala la más grande, con una paloma blanca en el extremo derecho, abriendo las alas en un fondo negro.

"Justicia", reclama otra cartulina.

"Verdad" plantea otra.

"Ya basta", se lee en otro mensaje que no fue tirado tras la confirmación del asesinato del sacerdote, quedó a resguardo del personal de la catedral, dejando abierta la posibilidad de que haya nuevas protestas contra la impunidad.