Retoman diálogo gobierno de Guerrero y la UPOEG

Luego de 6 meses de ruptura el gobernador del estado destacó que se perfila regularización de Policía Ciudadana. Acuerdan regreso a clases en 8 pueblos del Ocotito y no más bloqueos carreteros.

Chilpancingo

Tras seis meses de ruptura, el gobierno estatal y la Unión de Pueblos Organizados del Estado de Guerrero (Upoeg) retomaron el diálogo para trabajar en la regularización de cinco mil policías ciudadanos (PC), también relanzarán la Comisión de Armonía y Desarrollo para las comunidades indígenas de la Montaña, Costa Chica y región Centro.

El 5 de agosto de 2013, integrantes de la Upoeg detuvieron durante 48 horas a un centenar de militares en carretera que va de Tierra Colorada hacia Tecoanapa, los acusaron de proteger a una célula de delincuentes que fue expulsada de la zona y que intentaba regresar, por lo que pidieron que se les sancionara.

La acción fue cuestionada por el gobernador Ángel Aguirre Rivero, quien manifestó su respaldo a los militares retenidos y sostuvo que la Upoeg incurría en un delito, ya que no aportaba pruebas de sus señalamientos.

Cuatro meses después, en diciembre las diferencias se incrementaron porque el Congreso local aprobó la ley que crea la Policía Rural, corporación que se funcionará como instrumento para aglutinar a los movimientos de autodefensa y que propuso el Ejecutivo local.

La mañana del jueves 6 de febrero, el dirigente de la UPOEG, Bruno Placido Valerio se reunión con el gobernador Ángel Aguirre Rivero para discutir los temas que en los últimos días generaron polarización, entre ellos el del movimiento que impulsan los ochos pueblos del Valle de Ocotito en contra del crimen organizado, mismo que amaga con llegar hasta los límites con Chilpancingo.

Acordaron reinstalar la Comisión de Armonía para los pueblos indígenas, misma que no prosperó cuando se presentó en marzo del año pasado.

La Upoeg mostró disposición para entrar en el proceso de regularización de su policía ciudadana, que tiene más de 5 mil elementos en municipios de Costa Chica y parte de la región Centro.

Este análisis, de acuerdo al gobernador y la dirigencia de la Upoeg puede dar pié a modificaciones de la ley que crea la Policía Rural, para efecto de que haya un consenso en torno a su forma de integración y operación.

No hay confrontación

Los acuerdos de la reunión se dieron a conocer en la residencia oficial, donde el dirigente de la Upoeg, Bruno Placido Valerio se reencontró a puerta cerrada con el jefe del Poder Ejecutivo local.

"Hemos platicado para buscar una alternativa que nos permita trabajar de forma conjunta, porque no se trata de que la Upoeg y el gobierno entren en una ruta de confrontación, si no de abrir espacios para el acuerdo en torno a metas comunes", dijo el gobernador Aguirre Rivero.

Reconoció que la Upoeg es una organización preocupada por los niveles de inseguridad que se registran en sus zonas de influencia, pero que también tiene proyecto en materia de desarrollo regional.

"Coincidimos en que el asunto de la violencia está íntimamente ligado a los altos niveles de pobreza, la falta de oportunidades para muchos guerrerenses, por eso estamos en la ruta de impulsar proyectos productivos y sociales", anotó.

Dijo que el próximo lunes 10 de febrero se instalará una mesa de trabajo en la que participarán la Upoeg; el gobierno estatal y la Comisión de Derechos Humanos (Coddehum) que preside Ramón Navarrete Magdaleno, en ella iniciará la discusión sobre una ruta adecuada para regularizar a la Policía Ciudadana.

El 25 se instalará la mesa para la Comisión de Desarrollo y Armonía de los Pueblos Indígenas, en la que se tomará en cuenta una representación del Senado, la Cámara de Diputados y del gobierno federal.

Con estos acuerdos se indica que no habrá más bloqueos a carreteras y se regresará a clases en los ocho pueblos del Valle de Octotito, mismas que se suspendieron este jueves para incrementar la presión hacia la administración estatal.

La Upoeg aclaró que continuará en el proceso de expansión de sus territorios a petición de las comunidades que pidan su apoyo, lo que implica la posibilidad de llegar hasta pueblos como Palo Blanco y Mazatlán, ubicados a 15 y 10 minutos de la cabecera municipal de Chilpancingo.