Retienen antorchistas a 23 personas, 10 son comunitarios

Habitantes de San Antonio Cayahuacán, municipio de Olinalá detuvieron 24 horas a los uniformados por órdenes del alcalde interino Armando Patrón Jiménez. Los acusan de cometer abusos.

Chilpancingo

Durante 24 horas, pobladores de San Antonio Cayahuacán, en el municipio de Olinalá detuvieron a 23 personas, 10 son policías comunitarios a los que acusan de cometer abusos, el resto familiares que se trasladaron hacia la comunidad de referencia para investigar lo que sucedía.

Citlali Pérez Vázquez, integrante de la estructura de gobierno de la Policía Ciudadana y Popular (PCP) de Temalacatzingo, confirmó que la noche del sábado 8 de agosto, cuando el gobierno estatal conmemoraba el día de los pueblos indígenas, sus compañeros eran retenidos por órdenes del presidente municipal interino de Olinalá, Armando Patrón Jiménez.

San Antonio Cayahuacán, es una localidad de Olinalá controlada por Antorcha Campesina (AC), organización que ha combatido todas las manifestaciones de organización que han tenido los pueblos de origen náhuatl, entre ellos Temalacatzingo.

Tras la retención del primer grupo de policías comunitarios, al menos 13 familiares se trasladaron hacia San Antonio para investigar lo que sucedía, por lo que también fueron privados de la libertad.

Pérez Vázquez refirió que entre los 23 cautivos había cuatro mujeres y un menor de 15 años, todos fueron golpeados, amordazados y exhibidos a la orilla de la carretera.

Durante el tiempo en que permanecieron sometidos, los comunitarios y sus familiares fueron acusados de ser sicarios de la delincuencia organizada, se les retrató y amenazó con ser entregados a la delincuencia organizado.

Sostuvo que la retención se realizó por órdenes del alcalde interino Armando Patrón Jiménez, quien es el principal testigo de cargo en contra de Nestora Salgado García, coordinadora de la Policía Comunitaria de Olinalá, presa por detener a Patrón Jiménez en posesión de ganado robado.

Explicó que la PCP le había marcado el alto al trabajador del ayuntamiento, Antonio Atrixco Vázquez, un agente de tránsito que junto con el señor con Javier Vázquez de Jesús deambulaban en estado de ebriedad.

"El señor Antonio sacó un R-15 y con él apuntó a los policías comunitarios. Mientras amagaba a los compañeros, el otro alertaba a los demás antorchistas y con un altavoz decía que los compañeros eran unos sicarios".

La consecuencia del hecho fue que la turba golpeó a los comunitarios retenidos, entre ellos una mujer que sangró a partir de un golpe recibido en el costado.

"Los tuvieron en el sol, amarrados con las manos a la espalda y lo mismo hicieron cuando llegaron los demás a preguntar lo que sucedía", relató la representante de la PCP.

El domingo, los coordinadores de la PCP solicitaron la presencia de funcionarios del Gobierno estatal, así como de representantes de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (Coddehum) para destrabar el conflicto, sin embargo nunca llegaron.

La mañana del lunes, los antorchistas accedieron a liberar a los 23 retenidos, pero hasta que los habitantes de Temalacatzingo, junto con habitantes de otras comunidades indígenas amenazaron con entrar a San Antonio respaldando a la policía comunitaria.

"Fue bueno que accedieran por la vía del diálogo, pues la gente ya quería tomar la justicia en sus manos y nunca llegó ninguna autoridad para mediar; pudo suceder una masacre", refirió.

El lunes por la mañana se buscó en Chilpancingo a José Juan Bautista, líder del movimiento antorchista en Guerrero para conocer su versión de los hechos, sin embargo no tomó las llamadas.

Integrantes de dicha organización anunciaron que sería hasta el martes 11 de agosto cuando los antorchistas den su versión sobre lo sucedido.