CETEG humilla a elemento de la Policía Federal

Maestros disidentes forzaron a uno de los uniformados a marchar hasta el Congreso de Guerrero y ahí a mentarles la madre a sus compañeros.

Chilpancingo

De tres policías retenidos por la CETEG durante la jornada de protestas del viernes, uno fue forzado a marchar hasta las instalaciones del Congreso local, ahí se le obligó a mentarle la madre a sus compañeros.

El punto en el que se registraron los actos de retención contra los elementos que monitoreaban las manifestaciones vestidos de civil se ubicó en el Parador del Marqués.

El primero fue un agente al que un grupo de maestros increpó al notar que tomaba fotografías, cerca de la gasolinera "Eva".

El hombre no pudo justificar la razón por la que documentaba los hechos, lo que le valió ser sometido por los cetegistas, quienes le propinaron al menos un par de patadas. Pese a los efectos del golpe, el agraviado logró sobreponerse y escapar del lugar.

Un presunto elemento de la Policía Federal fue perseguido en las inmediaciones del Río Huacapa.

Se identificó como Eraclio Ochoa Morales, pero en todo momento negó su pertenencia en alguna corporación policíaca, pese a que los mentores encontraron en su aparato celular varias imágenes de la protesta.

Fue auxiliado por representantes de la Comisión Estatal de Derechos Humanos U(Coddehum), cuya presencia, además de la de reporteros de diferentes medios impidió que se le golpeara más.

El hombre fue liberado a partir de que no se le encontró ninguna credencial de la PF, pese a que los mentores aseguraban que lo habían ya observado en otras actividades siguiendo de cerca las protestas.

La humillación

A Gustavo García Ruano sí le encontraron credenciales de la Policía Federal, aunque dijo que se encontraba fuera de servicio.

Explicó que solamente se limitó a tomar un par de fotografías para enviársela a su esposa, con la intención de que ella observara como estaba el punto del bloqueo y evitara al máximo acercarse por dicha ruta.

Pese a la explicación, el elemento fue obligado a marchar con los maestros de la CETEG del Parador del Marqués a las instalaciones del Congreso local, en ese tramo se le obligó a cargar una bandera de la CNTE, aunque a diferencia de otros casos, no se le despojó de su calzado.

En el Congreso local, el agente fue obligado a protestar frente a los policías antimotines que resguardaban el inmueble, con la advertencia de que eso sucederá con todos los elementos de los diferentes cuerpos de seguridad pública que sorprendan vigilando las marchas.

Al hombre se le colocó una pancarta que contenía la siguiente leyenda: "En México ser populista es malo; ser presidente asesino es bueno".

Después se le ordenó que gritara ¡Chingen a su madre!, ante lo que cuestionaban a todo pulmón -¿Quiénes?- El hombre debía responder con el mismo tono de voz ¡Los policías, federales...los estatales!

Tras esa demostración de "reeducación", el agente fue dejado en libertad.