Repunta violencia entre grupos criminales en Chilapa

Luego de que se retirara el Ejército de ese municipio, el alcalde consideró que se quedó indefensa la población.  

Chilpancingo

El alcalde de Chilapa, Francisco Javier García González sostuvo que después del 26 de septiembre la vigilancia militar fue retirada de su municipio y la población volvió a quedar indefensa, por eso el repunte de la violencia entre dos grupos el crimen organizado.

García González indicó que si bien la pugna entre los grupos del crimen que se disputan el control de Chilapa se recrudeció a partir del 26 de noviembre, en realidad la tensión resurgió desde que se retiró la vigilancia por parte del Ejército Mexicano.

Explicó el 26 de noviembre, entre el Paraíso y Santa Catarina, personal militar en una acción coordinada con la Policía Preventiva Municipal detuvo a un joven de 22 años, quien portaba armas de grueso calibre y granadas, por lo que fue detenido y canalizado al Ministerio Público Federal (MPF).

Al día siguiente aparecieron 11 cuerpos cercenados en el rumbo de Ayahualulco, con un mensaje que denunciaba su pertenencia a un grupo del crimen organizado.

El sábado, en la ruta que de Chilapa llega hacia la comunidad de Acatlán aparecieron cinco cuerpos dentro de una camioneta, en una aparente respuesta al asesinato de los once decapitados.

"Así están las cosas en Chilapa", indica el jefe de cabildo.

Recordó que el 8 y 9 de julio del presente año, hubo enfrentamientos entre células de Los Rojos y Los Ardillos, con un resultado de 14 personas muertas, entre ellos 12 presuntos delincuentes, un policía y un civil.

En esas acciones no hubo detenidos y lo que ocurrió fue que la federación se hizo cargo de la vigilancia en Chilapa, lo que permitió reinstalar la tranquilidad.

"Así estuvimos hasta que ocurrieron los hechos de Iguala el 26 de septiembre, porque la fuerza federal y estatal se retiraron y nuevamente, en las inmediaciones se volvieron a mirar a estos grupos de delincuentes", apuntó.

Indicó que ha enviado diferentes cartas a las corporaciones del nivel federal, la respuesta la ha obtenido a través del envío de personal del Ejército, sin embargo, la capacidad de organización de los delincuentes, de acuerdo al primer edil es mucha.

"Estas gentes bajan en la oscuridad y no sabemos en que momento se aparecerán en uno u otro lugar", indicó.

Las rutas más peligrosas, dijo que son las que van del Jaguey hacia San Ángel, zonas rurales en las que la actividad productiva está casi completamente destrozada.

Los grupos de la delincuencia, dijo que tienen células numerosas y armamento de grueso calibre, razón por la que su personal de la Policía Preventiva no puede hacerles frente sola, requiere del respaldo del estado y la federación.