Repliegan antimotines a defraudados en Chilpancingo

Policías estatales inhiben protesta de transportistas de Coyuca de Benítez y liberan agencia del Ministerio Público.   

Chilpancingo

Al menos 500 defraudados por diferentes financieras fueron replegados por policías estatales habilitados con equipo antimotin, luego de que cerraran las instalaciones del Palacio de Gobierno, después, transportistas de Coyuca de Benítez liberaron una agencia del Ministerio Público (MP) al advertir la presencia de los uniformados.

La primera protesta sofocada estuvo encabezada por víctimas de por lo menos nueve financieras que durante los últimos tres años cometieron actos de fraude contra habitantes de la zona del Alto Balsas, la Montaña y Región Centro.

Todos los afectados son habitantes de comunidades indígenas, familiares de migrantes radicados en el extranjero que invirtieron las remesas que les enviaban en las financieras que les ofrecieron multiplicar sus recursos.

Ellos se habían apoderado de la puerta de acceso del Palacio de Gobierno para solicitar una audiencia con el jefe del Ejecutivo local, Rogelio Ortega Martínez.

Alrededor de las 11:30 horas, personal de la policía antimotines llegó al inmueble para amagar con implementar un desalojo, lo que motivó que los defraudados se replegaran voluntariamente, para evitar una acometida violenta.

Jaime Alvarado López, abogado de los defraudados lamentó la forma en que procedieron las autoridades, ya que el repliegue era innecesario por tratarse de una completamente pacífica.

Alvarado López precisó que los manifestantes son en su mayoría mujeres y adultos mayores, por lo que el acecho de los policías resultó completamente innecesario.

Más tarde, alrededor de las 12:00 horas, un grupo de trabajadores del volante aglutinados en la Coordinadora de Transportistas Independientes del Estado de Guerrero (CETIG) llegó a las instalaciones del Ministerio Público del Fuero Común (MPFC) y cerró las calles aledañas.

Juan Mendoza Tapia, dirigente de la organización explicó que la concentración se debía al hecho de que una integrante de la coordinadora estaba en el lugar para presentar una querella, sin embargo, el personal de turno le negaba la atención.

Alrededor de las 14:00 horas, dos camiones cargados con policías antimotines se acercó a las instalaciones del MP, ubicadas en la calle Adrián Castrejón, casi esquina con la avenida Miguel Alemán.

Los transportistas fueron alertados de la presencia de los uniformados, por lo que rápidamente abordaron las unidades en que llegaron al lugar y se retiraron con dirección al sur de la ciudad.

La amenaza de desalojo se disipó.