Repliegan a transportistas de oficinas de Finanzas en Chilpancingo

Policías antimotines realizaron un cerco humano en torno al edificio, ubicado en el primer cuadro de la ciudad y logran replegar a los chóferes.
Transportistas fueron replegados de las oficinas de la Secretaría de Finanzas del gobierno estatal, en donde reclamaban una reunión de trabajo con el Congreso local.
Transportistas fueron replegados de las oficinas de la Secretaría de Finanzas del gobierno estatal, en donde reclamaban una reunión de trabajo con el Congreso local. (Rogelio Agustín Esteban)

Chilpancingo

Policías antimotines replegaron a transportistas que mantenían cerrado el edificio que alberga la Secretaría de Finanzas del gobierno estatal, en el centro de Chilpancingo.

Desde las 11:00 horas del miércoles 27 de mayo, integrantes de la Coordinadora Estatal de Transportistas Independientes del Estado (CETIG) arribaron al edificio Juan N. Álvarez ubicada en el primer cuadro de la ciudad.

Ahí funcionan la Secretaría de Finanzas y la Coordinación Estatal del Registro Civil, cuyos trabajadores fueron desalojados por los manifestantes.

Pedían que al lugar se presentara una Comisión del Congreso local para exponer la problemática que se enfrentan por la entrega irregular de concesiones del servicio público.

Antes de cualquier representación legislativa llegaron elementos de la policía antimotines, que realizaron un cerco humano en torno al edificio y lograron replegarlos.

Hubo un jaloneo muy breve entre los chóferes y policías, que no pasó a mayores porque los ruleteros aceptaros replegarse.

Tenían planeado permanecer hasta las 15:00 horas en el lugar, sin embargo se retiraron a las 13:00, sin protagonizar más jaloneos con los policías.

En los momentos en que se registraba la tensión entre policías y activistas de la CETIG, un camión que se utiliza para trasladar a personal antimotín quedó varado entre las calles Valerio Trujano y Teofilo Olea y Leyva.

Hasta ahí llegó un grupo de manifestantes para quebrarle los cristales a golpe de piedra y palo, nadie intervino porque a bordo de la unidad solamente estaba el chofer.