Sangre nueva en las aulas

Enseña Por México es una ONG que recluta a recién egresados para dar clases en escuelas de escasos recursos.

México

Cuando llegó a la sierra de Teziutlán, llevaba al hombro una mochila con todos sus materiales: plumones, un proyector, libretas, libros y su computadora con las lecciones preparadas para enseñar inglés en la escuela del pueblo de Cofradía, ubicado a más de dos horas de la ciudad de Puebla. Pero Sonia Avilés, de 24 años, no sabía que los 56 alumnos estudian a oscuras pues no cuentan con luz eléctrica en la escuela, e imposible tener acceso a internet. Su computadora y proyector se convirtieron en unos bonitos pisapapeles.

Sonia se graduó de la licenciatura en Lenguas Modernas por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y es una de las 110 jóvenes de la primera generación Enseña Por México, una organización que busca mejorar la calidad educativa del país al reclutar a recién egresados de universidades para impartir clases. A cambio, los jóvenes adquieren experiencia y se sensibilizan con realidades distintas a las que viven a diario.

En su primer día de trabajo debió cambiar  por completo la planeación anual y su esquema de clases. No había de otra más que buscar nuevas formas de atraer la atención de los jóvenes, “fue muy ‘shockeante’, iba preparada y mejor me puse a dibujar en el pizarrón de gis, muchos muchos dibujitos, recuerdo mucho esa clase y pensaba ‘¡ay, ahora qué hago!’”, relata Sonia Avilés y ahora ríe de su primer día en el bachillerato de Cofradía.

Esta organización tiene sus orígenes en Estados Unidos y se llama Teach For America. En pocos años el nombre debió ser modificado, hoy Teach For All se ha extendido a 34 países, desde Japón, Suiza, Francia y España, hasta Perú, Chile, Colombia, Argentina, México y próximamente Uruguay. La red de enseñanza está ya por todo el mundo y para finales de este año, el modelo se replicará en 39 países.

Tan sólo en 2013, mil 365 jóvenes se postularon para convertirse en la primera generación de Profesionales Enseña Por México (PEMs), pero sólo 110 fueron seleccionados para impartir clases en 12 municipios de Puebla.

 Además de una beca que dura los dos años de servicio y de capacitaciones continuas, los maestros seleccionados son promovidos en empresas y asociaciones tanto nacionales como internacionales para impulsar sus carreras profesionales, acceder a ofertas de trabajo que les resulten atractivas y facilidad para obtener becas de posgrado.

Para el ciclo escolar 2014-2015, el programa se extenderá al Estado de México, Guanajuato y Nuevo León, con recién egresados de 65 carreras diferentes que compartirán sus conocimientos a alumnos de educación media superior y algunas telesecundarias.

 “El principal problema en México es la deserción escolar y más en la educación media superior, con esto buscamos disminuir el abandono escolar además de que se busca que estos jóvenes adquieran nuevas habilidades y competencias”, explica Miguel Ángel Pichardo, director ejecutivo de Enseña Por México y aclara que los PEMs no sustituyen a los profesores titulares, sino que apoyan en la enseñanza con clases y actividades extracurriculares.

Aunque la estancia de los jóvenes es temporal, se procura involucrar también a los docentes de cada centro educativo, de esta forma el método de enseñanza puede replicarse con mayor facilidad y el espíritu de cooperación se extiende tanto a profesores, como alumnos, padres de familia y los mismos PEMs.

En pocos meses, Sonia logró contagiar este espíritu. Los maestros de otras materias han adoptado métodos de enseñanza más dinámicos para atraer a los jóvenes y, en el caso específico de la clase de inglés, los padres de familia se han interesado por las actividades de sus hijos e incluso le piden consejos para ayudarlos en las tareas, “de ver que a las juntas sólo iban 21 papás, ahora se acercan hasta 50 a preguntar por sus hijos”, dice la joven maestra.

Miguel Ángel Pichardo explica que la idea de que los PEMs sean muchachos recién egresados de cualquier universidad es que, además de ganar experiencia y adquirir nuevas habilidades, también se sensibilicen con la realidad educativa del país. De esta forma, y con la experiencia adquirida, esperan que los jóvenes se conviertan en actores críticos y activos que  busquen generar cambios positivos en la educación mexicana desde sus campos de acción.

En su primer año de trabajo, Sonia ha identificado bien algunos conflictos en el sistema educativo. “Se enseña descontextualizadamente: a un alumno que no conoce un jamón no le puedes enseñar con ejemplos de jamón, debes buscar un lenguaje que ellos conozcan. En ocasiones el propio sistema no te deja hacer crecer a los chicos”, afirma ya con experiencia como profesora.

Los jóvenes PEMs laboran durante dos años en la organización, sin embargo al concluir su periodo se les da seguimiento: algunos buscan trabajar en la industria, otros continuar como profesores, algunos más desean trabajar con Organizaciones No Gubernamentales y a cada uno se les orienta y conecta con empresarios, funcionarios públicos o actores sociales que los guíen, “yo ya sé que mi lugar es el salón de clases”, concluye Sonia y se prepara para el siguiente ciclo.