“Vamos a confiar en usted, señor Presidente”

Enrique Peña Nieto dijo a los damnificados que no los dejarán solos, que vigilarán la zona afectada para evitar actos de rapiña.
El Presidente observa los daños dentro de una vivienda.
El Presidente observa los daños dentro de una vivienda. (Especial)

Coahuila

Vamos a confiar en usted, señor Presidente", dijo una mujer sobre lo que fue su vivienda, la cual quedó completamente destruida tras el paso del tornado que cobró la vida de 13 personas, a lo que Enrique Peña Nieto respondió: "No los vamos a dejar solos".

Ayer, en punto de las 8 de la mañana, el Ejecutivo federal realizó otro recorrido por la zona de desastre y se reunió con vecinos, a quienes les manifestó su solidaridad y compromiso para la reconstrucción de las colonias afectadas.

"Anoche, a las dos, tres de la mañana, andaba la gente agarrando las cosas", acusó una de las damnificadas, pero el Presidente fue contundente: "Tengan la certeza de que las fuerzas de seguridad, tanto militares como de la policía, han establecido un cerco para cuidar toda esta zona y evitar actos de rapiña en las viviendas afectadas".

—No ha habido autoridades, ni siquiera han rondando para que no se lleven lo poco que tenemos —dijo una mujer que se encontraba entre la multitud.

—Señora, me estoy comprometiendo para que, primero, censemos las casas; aquí hay seguridad que está establecida en todos los perímetros, de todos los polígonos que resultaron afectados; yo sí veo y están aquí.

—Pero para el lado donde vivimos no, señor Presidente.

—Ahorita tomo nota de dónde está, señora, y con mucho gusto vamos para allá.

Entre escombros, lodo, postes de luz derribados, láminas y mallas de metal, Peña Nieto caminó para supervisar la zona de desastre de Ciudad Acuña tras el paso del tornado que dejó 200 lesionados y tres escuelas destruidas al ciento por ciento.

El Ejecutivo federal visitó la casa de Susana, una de las 750 viviendas destruidas; algunos como José del Carmen Ayala ni siquiera volvieron a ver su hogar, simplemente el viento se lo llevó completo.

Las mujeres abrazaron al Presidente y lloraron entre sus brazos. La mirada del Ejecutivo se cristalizó y con voz entrecortada le dijo a una de ellas: "Tranquila, tranquila, lo vamos a resolver.

"Sé que en muchos de ustedes hay desesperación, incertidumbre sobre lo que habrá de ocurrir. Ya está instalado un comité de protección civil que tiene que hacer un levantamiento de todas las viviendas afectadas", manifestó.

Las demandas fueron claras y el mandatario federal las escuchó con atención. Se colocó sobre una barda para poder ver a los damnificados, a quienes dijo que la reconstrucción y embellecimiento no será de la noche a la mañana.

Otro hombre pidió que si se van a construir las casas "se fijen en las constructoras", porque las viviendas dañadas estaban mal edificadas. Algunas de ellas fueron marcadas con una cruz naranja para señalar que están inhabitables.

"Ya le dije, mi compromiso y mi deseo además es que esta labor nos permita no solo dejar las casas como estaban, sino de mejor manera, y que además podamos hacer labores de embellecimiento a esta colonia, a las tres colonias que resultaron afectadas; vamos a trabajar", indicó.

También les pidió estar tranquilos: "No los vamos a dejar solos, estamos con ustedes. En este momento se han habilitado albergues que, si bien la gente no los ha utilizado para quedarse en ellos, sí están recibiendo alimentación. Desde hoy empezará a hacerse el barrido, casa por casa, esto no será de la noche a la mañana, para retirar escombros, tirar a casas y volver a construir".

Al recorrido, que duró aproximadamente una hora, asistieron a escuchar demandas de la población el gobernador de Coahuila, Rubén Moreira, así como los secretarios de Gobernación, Miguel Osorio Chong; Desarrollo Social, Rosario Robles; Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Jesús Murillo Karam, y de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos.