Policía quita bloqueo de maestros en carretera de QRoo

El enfrentamiento dejó como saldo tres policías heridos y diez docentes detenidos.

Quintana Roo

Efectivos de la secretaría de Seguridad Pública de Quintana Roo rompieron la noche del sábado un bloqueo en la carretera federal Chetumal- Escárcega, a la altura del poblado de Nicolás Bravo, a petición de transportistas y comerciantes que advirtieron riesgo de desabasto en la región.

Los docentes se resistieron a llamados a levantar el bloqueo y atacaron a la policía que se vio en necesidad de hacer disparos al aire y lanzar gases lacrimógenos para nulificar la embestida, informó el general Bibiano Villa Castillo, titular de Seguridad Pública quien encabezó el operativo.

La vía federal había permanecido interrumpida durante ocho horas con retenes montados por los maestros en la carretera federal Chetumal-Escárcega, a la altura del poblado Nicolás Bravo.

El vocero del comité de lucha magisterial, Felipe Briseño, informó que reportes iniciales indicaban esta mañana un saldo de seis lesionados, ninguno de gravedad y diez detenidos que fueron presentados ante la autoridad.

A su vez, el portavoz de la secretaría de Seguridad Pública, César Castilla, señaló que los heridos fueron tres policías, quienes fueron atendidos en el lugar de los hechos por ambulancias de los servicios de emergencias médicas.

Del grupo de maestros, solo uno, José Gilberto Escamilla, requirió ser llevado a Chetumal para recibir atención médica. Hasta esta mañana no se tenía reporte oficial de su estado de salud, indicó el portavoz.

César Castilla también desmintió que hubiera detenidos, “la policía se limitó a despejar el paso por esa carretera federal”, explicó.

El secretario técnico de la comisión estatal de Seguridad Pública, Gerardo Campos, negoció con los maestros y aceptó liberar a diez personas detenidas en el operativo, a cambio de que se comprometieran a mantener libre la carretera.

De igual forma les informó que sus peticiones serían escuchadas de viva voz por el secretario de gobierno, Gabriel Mendicuti Loría y garantizó que no habría represalias contra los participantes en el movimiento.

El bloqueo a la carretera fue protagonizado por maestros del ala radical de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que la semana pasada trataron de tomar a la fuerza el palacio municipal de Cancún.

Felipe Salazar, uno de los principales disidentes insistió en señalar que en el bloqueo participaron padres de familia de Nicolás Bravo, quienes –dijo-- enfrentaron a la policía y la hicieron retroceder.

La Unión Estatal de Padres de Familia de Quintana Roo, que preside Javier Villanueva, reiteró que está en contra del vandalismo desatado en la entidad por docentes de la CNTE y ha llamado a los maestros a regresar a las aulas para evitar que se pierda el año escolar.

Sin embargo los maestros disidentes consiguieron soliviantar a unas dos mil personas, para azuzarlas contra la policía. “Era sábado por la noche, la mayoría estaba en estado de ebriedad. Había latas y cartones de cerveza por todas partes”, explicó el oficial Manuel Sánchez.

Por la madrugada un grupo de personas con el rostro embozado por pañuelos y paliacates, se presentó ante los periodistas que cubrían los hechos como pobladores de Nicolás Bravo y señaló que ellos sólo estaban pidiendo diálogo cuando fueron desalojados por el general Villa Castillo y su fuerza antimotines.

Finalmente a las 23:30 horas del sábado la carretera Chetumal-Escárcega fue despejada y se anunció que este domingo a las 11:00 el secretario general de gobierno, Gabriel Mendicuti Loría se reunirá con una comisión de pobladores de Nicolás Bravo.

Representantes del comité de lucha magisterial pidieron la liberación de los diez detenidos y exigieron que el general Villa no vuelva a aparecer en el pueblo, “porque dio la orden de reprimir a los maestros”.

Si no se respetan estas exigencias, los maestros volverán a bloquear la carretera y extenderán su movimiento a otras vías de la zona limítrofe con Belice, advirtieron.

El director de la Policía Municipal de Othón P. Blanco, Gumersindo Jiménez Cuervo, dispuso la instalación de un retén en el poblado de Ucum, a 20 kilómetros de Chetumal, para impedir el acceso de maestros con intención de sumarse al movimiento en Nicolás Bravo.