Piden operativo de búsqueda en la comunidad de Colotlipa

Familiares de profesionistas desaparecidos desde el pasado 26 de noviembre, demandan a la Gendarmería Nacional, Marina y al Ejército buscar a sus consanguíneos en esa zona controlada por Los Ardillos.

Chilpancingo

Familiares de cinco profesionistas desaparecidos en Chilapa solicitaron que la Gendarmería Nacional, el Ejército Mexicano y la Marina Armada realicen un operativo de búsqueda y rescate en la ruta que va de su municipio hacia Quechultenango, ya que se trata de una zona completamente controlada por la delincuencia organizada.

José Díaz Herrera, hermano de dos de los cinco desaparecidos desde la mañana del 26 de noviembre, llegó acompañado de un grupo de familiares afectados por el levantón que realizaron por lo menos 40 hombres armados.

Explicó que los profesionistas se trasladaban en una camioneta que contaba con un dispositivo que permitiría su localización. El aparato cumplió con su función y emitió una coordenada que estableció la unidad parada en la comunidad de Colotlipa, en el municipio de Quechultenango.

Aunque son ya varias semanas en que se tuvo el dato de la ubicación de la camioneta, hasta el momento las autoridad se han negad a propiciar un operativo de búsqueda y rescate.

José Díaz refiere que la situación es muy clara, la ruta que comunica a Chilapa con Quechultenango está bajo el control absoluto de Los Ardillos, grupo del crimen organizado que encabezan los hermanos Celso y Antonio Ortega Jiménez.

Hizo hincapié en el hecho de que los líderes de los Ardillos son hermanos del presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso local, Bernardo Ortega Jiménez, quien de manera reiterada se ha deslindado de las actividades ilegales de ambos, bajo el argumento de que perdió el contacto con ellos desde el año 2005.

"Nosotros sí sabemos a que se dedican nuestros hermanos y decimos que son personas de bien. Por eso los queremos de regreso", apuntó José Díaz.
Pidió que haya un operativo en esa ruta que pasa por varias comunidades rurales, en donde aseveró que Celso y Antonio Ortega se asumen como intocables.