Pese a prohibición, circo opera con animales en Guerrero

El ayuntamiento de Tierra Colorada permitió la instalación de un circo que exhibe animales salvajes, aún cuando el decreto estatal lo prohíbe, por el maltrato animal y el riesgo para los espectadores

Guerrero

Aunque el gobierno estatal emitió un decreto en el que se prohíbe la operación de circos con animales salvajes, el ayuntamiento de Tierra Colorada permitió la instalación de uno que exhibe por lo menos un tigre, una pantera negra, un babuino, cebras, camellos, antílopes y caballos.

El 13 de marzo, el gobernador Ángel Aguirre Rivero emitió un decreto en el que se prohíbe, en los 81 municipios de la entidad, la operación de circos que exhiban animales salvajes, por el maltrato al que se les somete durante el adiestramiento, así como el riesgo que estos representan para los espectadores.

El decreto se difundió ampliamente, a través del portal oficial del Gobierno del Estado e incluso, el propio jefe del Ejecutivo local lo dio a conocer a través de su cuenta de twiter.

"Para proteger los derechos de los animales en Guerrero, expedimos un decreto en el que se prohíbe el uso de animales salvajes en los circos. A quienes incumplan las normas circenses se les multará de 800 a mil salarios mínimos mensuales, así como el decomiso de los animales", se lee en el decreto.

El domingo 16 de marzo, el circo Kenia, a través de varias unidades de perifoneo, anunció su última jornada en la cabecera municipal de Tierra Colorada, ubicada sobre la carretera federal México-Acapulco.

Se trata de un circo de dos carpas, que utiliza por lo menos tres tráilers para desplazarse y que estuvo operando con autorización del municipio al menos un par de semanas.

Se instaló en unas canchas de futbol soccer, ubicadas a un costado de la carretera interestatal que comunica con Ayutla de los Libres. En sus inmediaciones se pudo observar a varias cebras, camellos dromedarios, varios antílopes, un babuino, una pantera y un tigre de bengala.

Los encargados de la seguridad impidieron acercarse a tomar fotografías, sin embargo, se rescataron algunas tomas que permiten observar a los dos felinos encerrados en pequeñas jaulas, espacios en los que apenas tienen la posibilidad de ponerse de pie para estirarse.

Las localidades, de acuerdo a los trabajadores que se acercaron, tenían un costo de 80 pesos para cada adulto y 50 por niño.