Pepenadores bloquean la Autopista del Sol

Los trabajadores de limpia bloquearon la carretera federal México-Acapulco en protesta por la detención de cuatro compradoras por parte de la Policía Comunitaria

Guerrero

Un grupo de 60 pepenadores bloquearon la carretera federal México-Acapulco en protesta por la detención de cuatro compradoras por parte de la Policía Comunitaria.

Los inconformes se cubrieron el rostro y atravesaron las camionetas que utilizan para recolectar basura en la cabecera municipal, con el fin de impedir el paso de los vehículos en el tramo que comunica con la comunidad de Petaquillas a la altura de la colonia La Finca.

La protesta dejó varados a cientos de automovilistas que pretendían llegar hacia el circuito Río Azul y el puerto de Acapulco. 

Los pepenadores denuncian que el miércoles de la semana pasada dos de sus compañeros fueron levantados en el basurero municipal sin saber quiénes fueron los responsables.

El sábado 27 de junio, un grupo de policías comunitarios del Frente Unido por la Seguridad y el Desarrollo Social del estado de Guerrero (Fusdeg) ingresó al tiradero de basura y se llevó a cuatro compradoras del material que ahí se recicla, lo que generó la inconformidad de los trabajadores porque ahora no tienen a quién vender.

Acudieron a la comandacia del Fusdag para pedir la liberación de sus compradoras pero la respuesta que recibieron fue negativa, por lo que decidieron cerrar la carretera federal.

Al lugar de la manifestación llegó el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Ramón Navarrete Magdaleno quien ofreció la instalación de una mesa de trabajo por las partes en conflicto.

Por separado, el ombudsman escuchó a los pepenadores que reclaman la liberación de cuatro compradoras de material reciclado y de un hombre más que los policías comunitarios detuvieron en el momento en que con su camioneta cerraban los dos únicos carriles que permanecían libres.

También charló con los policías comunitarios que explicaron que la detención se debió a la desaparición de dos recolectores de basura que fueron amenazados por una de las mujeres, quien les advirtió que les echaría encima a un grupo de sicarios por decidir ya no venderle sus desechos.

Después de las 13 horas, policías estatales con equipo antimotines y armas de fuego, replegaron a los manifestantes y reabrieron la circulación aunque los inconformes negociaron les permitieran bloquear en intervalos de cinco minutos lo que les fue aceptado. El tránsito avanza lentamente en la zona.