Parque Dos Ojos permite a niños de zona maya palpar su historia

Con un espeleobuceo y personas con equipos especializados se han realizado investigaciones más profundas dados a conocer por el INAH en colaboración con diversas instituciones internacionales.
Nuevos descubrimientos en Tulum
Nuevos descubrimientos en Tulum (Notimex)

Tulum

La exposición de "Naia", cuya aparición se dio en uno de los cenotes de la región, además de cambiar la historia difundida en los libros de texto, permite a Tulum y a su Parque Ecoturístico Dos Ojos, ser un sitio donde los niños mayas puedan ir a conocer y palpar su historia.

En este sentido, para Eliazar Mas Kinil, comisario del ejido "Jacinto Pat" del municipio de Tulum, aunque "Naia" es la figura emblemática de estos cambios, aún es posible hacer importantes hallazgos en las 700 hectáreas que conforman Dos Ojos o en las nueve mil 100 que conforman el ejido.

Hijo de un inmigrante yucateco que llegó a Tulum "cuando sólo existía selva, copra y mosquitos", dijo que a lo largo de muchos años no ha sido una sino al menos ocho las osamentas humanas con valor antropológico, así como de animales de diversas especies que han sido rescatados en la región.

Lo cual, agregó, abona a su idea de Quintana Roo puede ser clave para reconstruir la historia de América.

Para nosotros, expuso, la noticia del descubrimiento de "Naia" se dio hace ya varios años, aunque se da a conocer hasta ahora, es un acontecimiento muy importante, como lo es también la localización de fósiles que realizaron varias personas del ejido, por ejemplo de un perezoso prehistórico que creímos era un manatí.

Si vemos a los yucatecos, notamos que muchos tienen claros rasgos asiáticos, estos descubrimientos nos vienen a decir cuál es nuestro origen, ya no sólo del mestizaje que se dio con los españoles, sino de nuestro origen como pueblo, como continente.

Ahora, subrayó, ya no es sólo leer el libro de sexto año, sino podemos confrontar nuestra historia como mexicanos, como Península; contamos con información de primera mano y ahora podemos llevar a nuestros niños al Cenote Profundo –Hoyo Negro-, explicándoles lo que ahí se encontró.

Es maravilloso, manifestó, pensar en que niños de la zona maya vengan a conocer y a palpar su historia, que después de las explicaciones en el aula puedan hacer visible esa información tras el contacto con el cenote, que tengan ese encuentro real con la historia.

Ya no se trata, puntualizó, que el turista solo venga a bañarse y disfrutar de la naturaleza, sino que también aprendan, que puedan entrar al Museo de la Era del Hielo y conocer lo que fue un mastodonte.

Es estar en un lugar como la Península, muy difícil de imaginar, sobre la cual alguna vez hubo hielo, la cual no escapó al congelamiento global y que gracias a ello, llegaron los primeros pobladores a América y como luego el agua fría fue fundamental para poder mantener las osamentas en su estado actual.

Abundó que la aparición de "Naia" se dio en uno de los cenotes que existen en la región y que se conectan entre sí, a través de un río subterráneo de unos 230 kilómetros, considerado el segundo más grande del mundo, hasta desembocar en el mar.

Gracias al espeleobuceo y a personas con equipos especializados se han podido realizar investigaciones más profundas, hasta lograr descubrimientos como los recientes dados a conocer por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en colaboración con diversas instituciones internacionales, refirió.

Esta, reiteró el líder ejidal, es una de las razones por las que trabajamos y defendemos este patrimonio que es nuestro y de nuestros hijos; que luchamos por conservar todo natural, que podemos dar una cachetada a nuestros competidores, quienes tuvieron que crear infraestructura artificial –sitio cercano a Xel-Ha.

"No hemos caído en la tentación de vender nuestras tierras, nuestro patrimonio, pues vemos en Dos Ojos un potencial grande, si lo vendemos ya no cobraremos la entrada en 150 pesos, sino nosotros tendremos que pagar 150 dólares para poder pasar a disfrutar de este patrimonio", expresó.

Nuestros padres, continuó, tuvieron esa visión, cuando venir a vivir a Tulum era para locos, pues sólo había mosquitos y mangle que apestaba; cuando mis tíos insistían en que fuera a Cancún a trabajar en los grandes complejos hoteleros, pues es lo que estaba en pleno apogeo por el impulso presidencial que se le dio.

"Gracias a nuestros padres por resistir cuando la única posibilidad de trabajo era la copra, cuando para ir de Tulum a Playa del Carmen se hacía en una terracería y no en una moderna carretera como ahora, cuando nuestros viejitos se ganaron este patrimonio con el trabajo, con el machete o la coa", añadió.

Hoy, resaltó, "somos una comunidad que hace historia y que nos obliga a modernizarnos e utilizar el Internet, las terminales de cobro electrónicas; que generamos fuentes de empleo y necesitamos de un poco de apoyo para crecer y empezar a proyectarnos como un parque lleno de atractivos naturales".

Acotó que "hoy somos una comunidad de 173 familias ejidatarias que estamos conscientes que tenemos que cuidar este patrimonio, no sólo natural, sino también antropológico, pues los últimos descubrimientos están haciendo cambiar la historia de nuestro continente".