Otorgan becas a mujeres indígenas en el extranjero

Por primera vez en la historia del estado un grupo de 20 mujeres indígenas concluyeron su maestría, rompiendo férreas barreras culturales y familiares.
El grupo de mujeres indígenas tuvieron asistencia sicológica para ayudarlas a superar las presiones socio-culturales que imponen su sumisión al hogar.
El grupo de mujeres indígenas tuvieron asistencia sicológica para ayudarlas a superar las presiones socio-culturales que imponen su sumisión al hogar. (Hermes Chávez)

Chiapas

Rompiendo férreas barreras culturales y familiares, entre otras, 20 mujeres indígenas chiapanecas fueron beneficiadas por los consejos nacional y estatal de Ciencia y Tecnología con una beca en el extranjero para aprender inglés, luego de que concluyeron su maestría. Esto es la primera vez en sucede en la historia del país y de Chiapas.

Los principales retos que enfrentaron fueron su condición de ser mujer y ser indígenas, debiendo tener asistencia sicológica durante todo el programa para ayudarlas a superar las presiones socio-culturales que imponen su sumisión al hogar y no abandonar el desafío que enfrentaron, precisó Jordán Orantes López, académico universitario.

En marzo de este 2014 fue lanzado el programa "Fortalecimiento Académico para Indígenas, Incorporación de Mujeres Indígenas al Posgrado Nacional para el Fortalecimiento Regional CONACYT-Gobierno del Estado de Chiapas 2014". El Comité de Evaluación seleccionó las mejores 20 becarias de un total de 39 solicitudes.

En este programa participaron originarias de las etnias Tsotsil, Tselta, Chól y Zoque de municipios como Oxchuc, Mitontic y San Juan Chamula.

El modelo, diseñado por el Colegio de Ciencia y Tecnología de Chiapas (Cocytech) consta de tres etapas. La primera y segunda cuenta con becas para manutención y estancia en el extranjero.

Las participantes aprenden en Canadá el idioma inglés en la Universidad de Toronto, correspondiendo hasta aquí al gobierno del estado otorgar los recursos necesarios.

En la tercera, las beneficiarias se insertan al Programa de Maestría Nacional, recibiendo becas para material académico, inscripción y colegiaturas, apoyo para gastos de cambio de residencia y servicio médico del ISSSTE a través del Conacyt.

"Con estas acciones se fomenta la incorporación de mujeres de origen indígena en programas nacionales de maestría. Se fortalece las capacidades analíticas y académicas de mujeres indígenas, interesadas en cursar estudios de posgrado a nivel nacional", dijo el director general del Cocytech, Mario Antonio González Puón.

Las participantes tienen licenciaturas como Educación Preescolar para el Medio Indígena, Comunicación Intercultural, Desarrollo Sustentable, Historia, Sociología, Psicología Clínica, Pedagogía y Nutriología.

Actualmente 18 de ellas concluyeron su estancia en Canadá, cursando actualmente las maestrías en Baja California, Yucatán, Chiapas y Guerrero, en tanto las dos restantes están próximas a regresar de Toronto.

Desafío

Jordán Orantes Albores, académico de la Universidad Pedagógica Nacional y la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas esbozó las dificultades que debieron enfrentar las mujeres, entre ellas algunas madres a temprana edad debido a los estrictos usos y costumbres de sus comunidades.

- ¿Cuáles fueron los primeros retos a los que ellas se enfrentaron?

-Habría que considerar su condición de mujer y luego de indígena. Sabemos que históricamente en las mujeres chiapanecas, y particularmente indígenas, desde el seno familiar existe la creencia que tienen que estar en el hogar al cuidado de los hijos.

Para ellas este programa del Cocytech fue un verdadero reto, un desafío, por esta carga histórica que se tiene.

-¿Cuál podría ser el ejemplo en el que la cultura de las comunidades indígenas influenció más?

-Las 20 mujeres indígenas se enfrentaron con varios retos. Ahorita viene a mi mente el caso de una joven que además era madre, por lo que su familia reclamó que qué hacía fuera, si su lugar es en su casa... Estuvieron a nada de renunciar.

"Afortunadamente en el programa que echó a andar González Puón, incluía un curso remedial, en el cual una psicóloga las asistió de manera permanente, sobre todo cuando ellas quería desfallecer.

"Fue así como con la seguridad y por decisión propia, todas las chicas, las 20 chicas, terminaron el curso y están en proceso de entrar a los programas de calidad".