En Nueva Belém se dicen abandonados tras inundaciones

Recibieron jugo, atún y sandwches, solo dos días; llegan médicos, pero sin medicinas, a 45 días de la primera inundación. Por ello reclamaron al Ejército.

Acapulco de Juárez

A más de 400 familias de la colonia Nueva Belém, se les han inundado sus casas en tres ocasiones, y la ayuda oficial que les proporcionó el gobierno de Acapulco fue solo jugo, atún y sándwiches, durante dos días y ya no volvieron a regresar, aseguran colonos.

“Aquí nos inundamos como unas 200 familias, de toda esta área está inundada, se nos metió el agua como medio metro y nos fuimos a refugiar al templo Nuevo Belém.

“Nada más nos trajeron sándwinch, jugo y nada más, que nos mandó el presidente municipal, que es esté, ¿el doctor? Qué es contador? Luis Walton Aburto, él nos mandó los dos días nos mandó sándwich y jugo”, reitera.

Adelaida Martínez, es una maestra jubilada, y una mujer muy respetada en la colonia por sus pobladores, narra que cada año el agua inunda sus viviendas, que la colonia tiene once años de haberse fundado.

En esta colonia casi la mitad de sus pobladores aseguran ser cristianos y dicen que cuando cayeron las lluvias por el huracán Raymundo, muchos se fueron a refugiar al templo “Nuevo Belém”, detalla.

En seguida muestran fotos del funcionario municipal, Delfino Hernández Ortega, subsecretario de asuntos políticos de la alcaldía, dice una mujer que se identifica como Yajahira Judith Ortega Zuñiga.

“Mire aquí les ayudamos yo hice sopa de arroz y aguada, yo la preparé para todos, ellos (las autoridades) prometieron regresar con ayuda, y mire seguimos esperando, porque no vienen”, dice enojada.

La maestra Martínez Justo, dice que les dieron atún, jugo y sándwiches, eso fue durante dos días y ya no regresaron.

“Ahorita acabo de hablar a México, al Ejército para reclamar porque no nos han tenido tan abandonados, porque no nos han traído apoyos y me dicen que porque no daban bien con la colonia.

“Dicen ellos, los soldados, que nosotros no apareemos en el mapa, pero que ahorita ya tienen la ubicación.

Nora Cecilia Urquiza, invita a hacer un recorrido por su casa, muestra como el agua y ahora la humedad han dañado sus muebles y muestra un refrigerador, una lavadora ambas descompuestas.

Otra mujer, Eva Toledo Callejas, también muestra su casa y como el agua inundó su vivienda, que se localiza sobre la calle Belém.

“Yo le pido que nos ayuden, mi casa se fue de lado, mire como está, sufrimos mucho con estas lluvias y nadie nos trajo ningún tipo de ayuda, mi colchón está húmedo y así tengo que dormir”, dice apesadumbrada.

Fulmencia Bibiano Dorantes, es una mujer delgada y con los pies hinchados, dice que está enferma, proporciona su nombre y su casa, dice que no tiene nada que esconder y quiere atención.

“Voy con los médicos y me dicen, usted no tiene nada., pues como no son sus pies, pues por eso, pero además cuando llegan las brigadas médicas, pues no sirve de nada porque no traen medicinas y así pa que vienen, así pa que los queremos, si van a venir que traigan medicina”, reprocha.

Al grupo de mujeres, llegan otras siete más y piden ser anotadas en la lista, porque ellas son de la colonia Nuevo Amanecer, que se localiza muy cerca del río y ahí se inundaron una veintena de viviendas.

“Oiga, yo quiero que me anote en la lista, a nosotros se nos inundaron las casas, somos como 20 familias y ahí nadie se ha ido a parar. Yo me llamo, María Elena Emigdio Suárez y todavía se nos filtra el agua”, señala.

-No mana, el señor es periodista, no es funcionario, le corrige otra mujer.

-Hay es que yo pensé que ya venían a ayudarnos, porque no nos han dado nada, recrimina.

Con la esperanza de ser atendidas el grupo de mujeres se encamina a sus húmedas viviendas, algunas de bajareque, otras de lámina y hasta las de materiales, el agua sigue bajando a la Nueva Belém.