Normalistas atacan el Congreso local

Expresan su rechazo al nuevo mandatario de Guerrero y aseguran que su demanda de presentación con vida de los 43 sigue en pie.
Los manifestantes iban con el rostro cubierto.
Los manifestantes iban con el rostro cubierto. (José Hernández/Cuartoscuro)

Chilpancingo

Estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa lanzaron piedras y petardos al interior del Congreso local, como una forma de expresar su rechazo al nuevo gobernador, Héctor Astudillo Flores, también para ratificar que no dejarán de reclamar la presentación con vida de sus 43 compañeros desaparecidos desde hace más de un año en Iguala.

Después de las 13:00 horas, los padres de los jóvenes desaparecidos dieron la pauta para culminar la protesta realizada en el contexto del relevo de mandos en la jefatura del Poder Ejecutivo local.

Mientras los padres caminaron hacia los autobuses, un grupo de alumnos con el rostro cubierto y armados con palos,  lanzaron piedras y petardos contra los cristales y un reducido grupo de policías antimotines que custodiaba la explanada Benito Juárez.

Con tubos utilizados como bazucas caseras, los normalistas utilizaron a los uniformados como tiro al blanco durante diez minutos, tiempo en que los uniformados resistieron los ataques parapetados tras sus escudos tácticos, sin responder a la agresión.

Los petardos lograron incendiar algunos uniformes y chalecos que los elementos de seguridad utilizaron para improvisar una barricada.

La embestida culminó cuando otro grupo de policías llegó por la parte sur de la ciudad y lanzó gases lacrimógenos, lo que propició la retirada de los jóvenes, que para entonces ya habían agotado su arsenal de cohetones.

Mientras los uniformados aseguraban el perímetro del Congreso, los normalistas corrían hacia los autobuses, en donde ya los esperaban los padres de familia agraviados por los ataques de Iguala.

Por algunos instantes hubo un ligero intercambio de proyectiles e insultos con los elementos de la policía, pero no se registraron confrontaciones físicas ni detenciones.

LA MARCHA

Antes, los padres de los 43 marcharon junto con los estudiantes del centro de Chilpancingo hacia las instalaciones del Congreso local para advertir al nuevo gobernador que su movimiento no se detendrá, que la causa no cambia pese al cambio de nombres y partido al frente del gobierno.

Intentaron llegar a la capital antes de que el ahora jefe del Ejecutivo local rindiera la protesta de rigor; sin embargo, fueron contenidos por elementos de la policía antimotines que se apostaron en el punto conocido como Los túneles, en el lado de la carretera de cuota y también a la altura de la presa El Molino, en la ruta de la carretera federal.

Felipe de la Cruz, uno de los voceros, dijo a los medios de comunicación que la intención era solo llegar al Congreso para fijar una postura, pero no para boicotear el evento.

Por separado, activistas del Frente Unido de Normales Públicas del Estado de Guerrero cerraron durante 15 minutos la Autopista del Sol, e integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación (Ceteg) se plantaron en la puerta principal de palacio de gobierno.