Normalistas de Oaxaca toman centro comercial

Durante seis horas retienen a empleados y realizan destrozos y saqueos en diversos establecimientos de Plaza del Valle para demandar plazas automáticas de maestros.
Los inconformes llevaban cohetones, bombas molotov, palos y piedras.
Los inconformes llevaban cohetones, bombas molotov, palos y piedras. (Luis Alberto Cruz)

Oaxaca

Un grupo de 600 estudiantes de la Coordinadora Estudiantil de Normales del Estado de Oaxaca (CENEO) tomó durante seis horas la plaza comercial Del Valle Oaxaca —ubicada en la zona oriente de la capital del estado—, donde retuvo a cerca de 150 empleados y realizó destrozos y saqueos, para exigir al gobernador Gabino Cué la entrega de 750 plazas automáticas de maestros, así como becas y recursos para mejorar las instalaciones de sus escuelas.

Pese a los ilícitos que cometieron, ningún normalista fue detenido.

En su quinta semana de movilizaciones, los inconformes comenzaron sus protestas al medio día con el secuestro de 14 autobuses del transporte público, que utilizaron para trasladarse hasta la zona comercial donde, primero, realizaron pintas a las fachadas de diferentes establecimientos comerciales.

Posteriormente, poco después de las 14 horas, los manifestantes irrumpieron por la fuerza en la tienda Soriana y se enfrentaron con elementos de seguridad interna del establecimiento.

La irrupción de los normalistas en la plaza comercial generó un ambiente de caos y provocó que decenas de clientes salieran corriendo de la tienda, mientras que los representantes jurídicos del establecimiento solicitaron la presencia de la fuerza pública, lo que causó la ira de los manifestantes, quienes se replegaron a la entrada de la tienda.

Con bombas molotov, palos, piedras, tubos, y utilizando como barricadas los carritos de supermercados, los normalistas se parapetaron dentro del perímetro de la plaza comercial para enfrentar a los agentes de la policía estatal que arribaron al lugar.

A las 16 horas, unos 300 elementos del agrupamiento antimotines arribaron a la plaza comercial solo con cascos y escudos, a bordo de dos camiones Kodiak, para disuadir a los estudiantes, quienes utilizaron como escudo los 14 autobuses que habían retenido por la mañana.

Negociaciones y liberación

Como negociador, y en medio de una situación de rehenes, el procurador estatal de Justicia, Héctor Joaquín Carillo, fungió como único interlocutor del gobierno de Gabino Cué para lograr la liberación de los empleados y de las tiendas.

Los estudiantes, a través del normalista Nicolás Guzmán, quien se acreditó como portavoz del movimiento, advirtió que no se moverían del lugar hasta que no lograran un acuerdo firmado por el gobernador para cederles unas 750 plazas automáticas de maestros, las cuales, precisó, están en su derecho de reclamarlas.

También se discutió que la procuraduría del estado desista de las denuncias por el saqueo a las tiendas y por la destrucción y quema de la sede del Instituto Estatal de Educación Pública, además de que no se integre ningun expediente penal por el secuestro de las unidades de transporte.

A las 17:30 horas, y al cerrarse la negociación entre el gobierno y los normalistas, acudió como interlocutora la comisión política de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, con quien el gobierno local ofreció establecer una mesa para dar cauce a algunas de las exigencias estudiantiles.

Una hora de llamadas y negociación transcurrió hasta que se logró un acuerdo para establecer una mesa en una sede alterna, permitiéndose la salida de los normalistas de la plaza, junto con los autobuses retenidos.

En entrevista, el procurador de Justicia y Carlos Santiago Carrasco, interlocutor por parte de la Secretaría General de Gobierno, reportaron que, como una muestra de voluntad, los manifestantes acordaron la salida del personal de las tiendas.

Uno de los normalistas aseguró que algunos empleados se negaron a desalojar las instalaciones, porque aseguraron tener bajo resguardo los productos que se exhiben en las tiendas.

Fue hasta las 19 horas que los estudiantes abordaron las 14 unidades y optaron por el repliegue, trasladándose hasta la sede de la Escuela Normal Superior, en la zona norte de la capital, donde presuntamente se instalaría la mesa de trabajo con autoridades locales y directivos de la sección 22.

Al salir de la plaza, los inconformes arrojaron piedras con las que rompieron ventanales de un cajero automático y de una tienda de telefonía, de donde sustrajeron aparatos celulares.

Tras el retiro de los inconformes, peritos y agentes del Ministerio Público ingresaron a la plaza para comenzar la investigación correspondiente y levantar las denuncias por los presuntos saqueos y la destrucción de las instalaciones.

Protesta la Coparmex

El dirigente de la Confederación Patronal de la República Mexicana, Benjamín Hernández, calificó de inadmisible que se permita la impunidad en favor de los estudiantes normalistas y exigió que el gobierno de Oaxaca siente un precedente de legalidad castigando a los infractores, "porque en Oaxaca ya no se puede permitir la impunidad".

El gobierno de Oaxaca ha cerrado la puerta a cualquier tipo de negociación con los normalistas para otorgar plazas automáticas de maestros, porque asegura que hacerlo implicaría violentar la reforma educativa federal y juicio político al mandatario estatal.