Tenemos esperanza de que compañeros aparezcan vivos: normalista

Uriel Alonso Ortiz, representante del comité estudiantil de la Normal de Ayotzinapa, dijo que confían en que los 28 cuerpos encontrados en fosas no son de los normalistas desaparecidos.
Policías federales iniciaron con el patrullaje en Iguala.
Policías federales iniciaron ayer patrullajes en Iguala. (AFP)

Ciudad de México

Los estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa tenemos la esperanza de que los 43 compañeros desaparecidos desde el viernes 26 de septiembre aparezcan con vida, afirmó Uriel Alonso Ortiz, representante del comité estudiantil de la normal.

"Tenemos la esperanza de que los 28 cuerpos encontrados en fosas no son nuestros compañeros, nos lo tienen que regresar vivos. Ángel Aguirre sabe dónde los tiene y los debe entregar", dijo en entrevista con Ciro Gómez Leyva, en Radio Fórmula.

Respecto a las declaraciones de ayer del gobernador Ángel Aguirre sobre el caso, el representante de los normalistas dijo que "¿para qué tratamos con asesinos intelectuales como él? Siempre ha hecho así, desde que nosotros entramos, ha matado compañeros, ya mató a tres en 2011".

Consideró que ahora que la Procuraduría General de la República (PGR) atrajo la investigación sobre la muerte y desaparición de normalistas de Ayotzinapa, los estudiantes están en la mejor disposición de declarar y colaborar en las indagatorias.

"El gobernador no puede hacer nada, no nos daban respuesta, ya pasó una semana y los compañeros no sabíamos de ellos. Si es necesario que tengamos que declarar, lo vamos a hacer con tal de que nuestros compañeros aparezcan", dijo.

Explicó que la semana pasada viajaron a Iguala unos 80 normalistas, que cursaban el primer grado de estudios y son originarios de la zona centro del estado.

"Nos dirigimos a Iguala a las seis de la tarde. Fuimos por dos unidades porque empezaban nuestras prácticas docentes, nos toca practicar en diferentes partes de Guerrero", señaló.

"Cuando nosotros vamos a salir de la central de autobuses nos persiguen cinco patrullas; lo primero que pensamos era que iban a dialogar, pero nos empezaron a disparar", recordó.

Narró que esa madrugada del viernes 26 de septiembre, cuando se vieron rodeados por los policías, un comandante se les acercó para hablar con ellos, pero se negaron porque "tenían armas, nos estaban apuntando, tenían armas largas".

"Dijo que los policías tenían la cara tapada; estaban "encapuchados de negro, nos estaban balaceando, les gritamos que queríamos una ambulancia porque le habían dado en la cabeza.

"A nuestros compañeros los subieron a tres o cuatro patrullas con las manos en la cabeza".

Dijo que él no fue detenido, pues estaban junto con otros 25 compañeros, escondidos entre dos autobuses.

"Ahí, estuvimos, aguantando y aguantando hasta que se fueron".

Dijo que serán los padres de familia los que encabecen las jornadas de resistencia que iniciaron desde el primer día de la desaparición de los estudiantes.