Piden normalistas justicia para muertos en Iguala

Estudiantes, padres de familia y organizaciones civiles marchan en Chilpancingo para exigir justicia para los fallecidos, así como el regreso con vida de los 57 normalistas desaparecidos.

Chilpancingo

Al grito de ¡vivos se los llevaron, vivos los queremos!, normalistas de diferentes planteles arremetieron a pedradas contra las instalaciones del Congreso local, quemaron botargas y con ellas incendiaron un estante de la biblioteca Siervo de la Nación.

Encabezados por alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa, los estudiantes iniciaron una concentración en la avenida de los Insurgentes, en el lado norte de Chilpancingo y se alistaron para iniciar una marcha que atravesaría toda la cabecera municipal.

Estuvieron acompañados por dirigentes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación Guerrero (CETEG) y dirigentes de varias organizaciones sociales, quienes se solidarizaron con el reclamo de que se presente con vida a los 57 alumnos que permanecen desaparecidos en Iguala de la Independencia.

Alrededor de las 11:30 horas inició la movilización, al principio eran mil los participantes, pero en el transcurso del recorrido el contingente casi se duplicó.

Con pinturas de aerosol, los normalistas de Ayotzinapa pintaban en las paredes de edificios públicos la palabra justicia, también reclamaban la revocación de mandato del alcalde de Iguala José Luis Abarca Velásquez, a quien acusaron de controlar los grupos del crimen organizado que operan en parte importante de la ciudad.

En la descubierta principal colocaron tres ataúdes, uno con el nombre de Daniel Solís Gallardo, originario de Zihuatanejo y abatido en el ataque registrado la madrugada del sábado 27 de septiembre, en la esquina que forman la avenida Juan N. Álvarez y el Periférico.

Otro ataúd contenía el nombre de Julio César Mondragón Fuentes, el alumno de segundo grado desollado que procedía del Distrito Federal (DF) y que apareció hasta la mañana siguiente.

Un tercer ataúd tenía una leyenda con una interrogante: ¿Quién sigue?

La embestida contra el Congreso

El punto final del recorrido fueron las instalaciones del Congreso local, lugar que los manifestantes acordonaron para solicitar la instalación de una mesa de diálogo con la Comisión de Gobierno, que horas antes de su arribo sostuvo una junta preparatoria para acordar los puntos a desahogar durante la sesión proyectada para este martes 30.

Los estudiantes pretendían solicitar la intervención de los diputados, para efecto de que se inicie un juicio de revocación de mandato contra el alcalde igualteco.

Esperaron por espacio de media hora sin tener respuesta, después de las 14:00 horas colocaron las botargas con la imagen del gobernador Ángel Aguirre Rivero y del presidente Enrique Peña Nieto en la puerta principal.

A las 14:10 las bañaron en gasolina y enseguida les prendieron fuego, por lo que los monigotes ardieron de inmediato ante la mirada de los manifestantes, que comenzaron a lanzar consignas para reclamar la presentación con vida de sus compañeros.

Siguió la embestida a pedradas contra los cristales de la biblioteca Siervo de la Nación, la cual incendiaron de manera parcial con los restos que quedaron de una botarga.

La embestida se extendió hacia la entrada que conduce a la Sala de Pleno, cuyos grandes cristales fueron destrozados a punta palo y piedra.

Después de 15 minutos los dirigentes de la sociedad de alumnos de la normal Ricardo Flores Magón convocaron a sus seguidores para iniciar la retirada.

Para las 14:30 los autobuses con estudiantes, maestros y padres de familia se retiraron del lugar.

Entonces el personal de seguridad inicio la evaluación de los daños, no hubo personas lesionadas, pero se anota que no quedó ventana completa.