Niega delegado de Sedatu nexos con Guerreros Unidos

Héctor Vicario Castrejón dijo ser víctima de una persecución sistemática de organizaciones criminales. En el 2000 plagiaron a su papá y en el 2013 le incendiaron varias propiedades.

Chilpancingo

El delegado de la Secretaria de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu), Héctor Vicario Castrejón, rechazó cualquier vínculo con la delincuencia organizada y por el contrario, dijo que es víctima de una persecución sistemática de esas organizaciones y en consecuencia, su familia está desplazada del estado de Guerrero.

El funcionario destacó que en el año 2000 sufrió el secuestro de su padre y posteriormente, en 2008, cuando fue presidente del Congreso local sufrió un intento de plagio por parte de una célula delictiva, gracias a la pericia de su chofer logró huir pero su camioneta recibió varios impactos de bala.

Debido a esos hechos y otras amenazas, el delgado de Sedatu sacó a su familia de su natal Huitzuco de los Figueroa, y él se mudó a Chilpancingo.

Refiere que viaja muy poco a su lugar de origen por temor a ser víctima de un atentado, por esa razón manifestó que hay pruebas de que no tiene relación con el crimen organizado.

De las agresiones sufridas, manifestó que hay constancia en la Procuraduría General de la República (PGR) y la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).

“En los hechos  mi familia y yo, somos víctimas de persecución y estamos desplazados de nuestro lugar de origen, porque yo no he querido compartir lazos de amistad ni ningún otro vínculo que pueda relacionarme con esos grupos delincuenciales”, aseveró.

El ataque más reciente lo sufrió el 30 de junio de 2013 en Iguala, cuando varias propiedades le fueron incendiadas por personas desconocidas.

Por esa razón, manifestó que está dispuesto a comparecer ante la autoridad que se lo requiera, pues recordó que como servidor público de confianza no tiene fuero constitucional.