No hay pleito por candidatura del PRI a gobierno de Guerrero

El alcalde de Acapulco con licencia, Manuel Añorve, dijo que los aspirantes coincidieron en que lo conveniente es ponderar la unidad.

Chilpancingo

El diputado federal, Manuel Añorve Baños sostuvo que hasta el momento no se ha generado ningún jaloneo entre los aspirantes del PRI a la gubernatura de Guerrero, como sí ha ocurrido en otras entidades.

Vía telefónica, el también alcalde de Acapulco con licencia refirió que todos los interesados en el proceso interno del tricolor, tienen la certeza de que las posibilidades de triunfo se van a consolidar si logran impulsar una candidatura de unidad.

Comentó que el fin de semana pasado había una cita que sería trascendental para definir la postulación, sin embargo, de última hora se decidió reprogramar el registro para el próximo 4 de febrero.

Reconoció la posibilidad de que haya una nueva prórroga, si se toma en cuenta que el registro para el proceso constitucional se desarrollará en el mes de marzo.

Lo importante, de acuerdo al también candidato a gobernador en 2011, es que hasta el momento no hay ningún pleito al seno del tricolor: "Aquí no se ha registrado ningún jaloneo y todos estamos en paz".

Admitió que el escenario para el proceso electoral es sumamente complicado, si se toma en cuenta la agitación provocada por el caso Ayotzinapa y el inevitable reclamo de que haya justicia, lo que también genera expresiones porque se reinstale el orden, dada la intensidad de las protestas.

Por esa razón, indicó que en el tricolor están en el ánimo de que sus candidaturas se definan sin conflictos internos.

Al igual que su compañero de partido, Héctor Astudillo Flores, consideró positivo el hecho de que el registro del candidato no se haya realizado el 26 de enero, como estaba programado.

Y reprochó: "Creo que quien hizo la convocatoria no fue de Guerrero, porque no revisó que el 26 no era un buen día para registrar candidato y al mismo tiempo tener la marcha en la Ciudad de México".

Pese a eso, sostuvo que no hay mayores complicaciones en el proceso de definición del tricolor, pues los aspirantes coinciden en que lo conveniente es generar un proceso unitario, que no represente el riesgo de una ruptura.