Murió su bebé y la ocultó en un muñeco de peluche

La madre es acusada de falsedad de declaraciones y exhumación.

Guadalajara

A cusada de los delitos de inhumación, exhumación clandestina y falsedad de declaraciones, Miriam Carolina Enríquez Martínez, de 19 años, fue consignada ante el juez décimo cuarto de lo penal, informó personal de la Fiscalía General de Jalisco.

El agente del Ministerio Público encargado de la investigación del caso encontró elementos suficientes para acreditar la responsabilidad de la mujer, quien ocultó el cadáver de su hija Kimberly Vianey Álvarez Enríquez dentro de un muñeco de peluche, luego de que la bebé murió a consecuencia de una neumonía viral.

De acuerdo con las indagatorias, la niña nació de 26 semanas y padecía insuficiencia respiratoria, así como un severo grado de desnutrición. El día de los hechos, el 5 de noviembre, Miriam Carolina le dio un biberón a la niña y se puso a jugar con su otro hijo de 2 años, después de un rato regresó a ver cómo estaba la menor, pero la encontró muerta.

En su declaración consta que entró en pánico y ante e l temor de que la responsabilizaran del deceso de Kimberly Vianey, decidió ocultarla dentro de un oso de peluche y la reportó como desaparecida. Las autoridades de Jalisco activaron la Alerta Amber.

Agentes de la Fiscalía General de Jalisco iniciaron la investigación con base a la declaración de Miriam Carolina, quien aseguró que se estaba bañando con su otro hijo cuando escuchó algunos ruidos en la azotea, salió y se percató de que la niña no estaba, por lo que reportó su extravío.

La mujer llamó a sus familiares y se interpuso la denuncia por la desaparición el día 6. Al rendir su declaración, Miriam Carolina cayó en una serie de contradicciones, por lo que se le aplicó la prueba del polígrafo y terminó confesando que ella había escondido el cuerpo dentro de su casa, en la calle Esmeralda de la colonia Arroyo de las Flores, en Tlaquepaque.

El 7 de noviembre, peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses se presentaron en el domicilio para recabar indicios y localizaron el cadáver de la niña, a quien le practicaron la necropsia, que confirmó la causa del deceso.

Al ampliar la investigación, los agentes de la Fiscalía informaron que los demás miembros de la familia desconocían los hechos, pues habían creído la versión de Miriam Carolina: que la niña había desaparecido.