Muere Juan Alarcón, primer ombudsman del país

Juan Alarcón Hernández, líder del movimiento estudiantil de 1960, murió esta noche en Chilpancingo, víctima de cáncer de estómago.
Juan Alarcón Hernández, líder del movimiento estudiantil de 1960
Juan Alarcón Hernández, líder del movimiento estudiantil de 1960 (Especial)

Ciudad de México

Juan Alarcón Hernández, el primer ombudsman del país murió la noche del miércoles 11 de diciembre en Chilpancingo, víctima de cáncer de estómago.

Además de presidir de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (Coddehum) de Guerrero, la primera que se creó en México, Alarcón Hernández fue dirigente del movimiento social de 1960; sobreviviente de la guerra sucia de los 70s y ex alcalde de Chilpancingo.

Padecía cáncer en el estómago y fue intervenido la semana pasada en la Ciudad de México, pero el deceso se registró aproximadamente a las 20:30 horas del miércoles 11 en la clínica Santa Fe de la capital de Guerrero.

Fue dirigente estudiantil en el movimiento social de 1960, que culminó con una masacre de estudiantes y pobladores en la alameda Granados Maldonado, pero posteriormente dio paso a la desaparición de los poderes locales y la fundación de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG).

Aproximadamente a las diez de la mañana del miércoles 11, el ombudsman guerrerense colocó en su muro de Facebook un post de agradecimiento a quienes le deseaban una pronta recuperación.

“Muchas gracias por los comentarios y las palabras de aliento que me han brindado, me siento muy honrado al recibir tantas muestras de cariño”.

Permaneció al frente de la Coddehum durante 23 años, ya que rindió protesta en 1990 durante el mandato del extinto ex gobernador José Francisco Ruiz Massieu, quien siempre se jactó promover la creación de la primera Comisión de derechos Humanos de México.

En 1995, tras la masacre de 17 campesinos en el vado de Aguas Blancas, Juan Alarcón sostuvo una relación ríspida con el ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer, la cual se mantuvo hasta que éste solicitó licencia para separarse del cargo, a consecuencia de la presión ejercida por organismos de derechos humanos nacionales e internacionales.

De 2005 a 2011 enfrentó los cuestionamientos del gobierno perredista de Zeferino Torreblanca Galindo, quien sostenía que en un régimen democrático no cabía la figura de la inamovilidad.

El ombudsman guerrerense cuestionó la guerra contra el narcotráfico desatada en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, en noviembre pasado declaró que las denuncias contra elementos del ejército se habían disparado, principalmente en la sierra.

El 27 de octubre pasado recibió el premio al mérito civil en materia de derechos humanos, en una ceremonia en la que las condecoraciones más importantes se otorgaron a la Secretaría de Marina (Semar) y la Defensa Nacional (Sedena).

El 23 de noviembre tomó parte de una reunión con integrantes de la generación que dio vida al movimiento del 60, dijo que estaba orgulloso porque ninguno de ellos se había enriquecido al amparo del poder público.

Promovió la investigación del caso Ayotzinapa ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y hasta hace poco manifestaba su insatisfacción por los resultados obtenidos, su muerte generó conmoción en la clase política y al seno de las organizaciones sociales.