Mexicano diseña cámara portátil para cultivar hortalizas

El invento del ingeniero Fidel Trejo Orozco atrajo el interés de empresarios en el Foro Global para la Innovación en la Agricultura 2014, en Abu Dabi.

México

Fidel Trejo Orozco, académico de Ingeniería de la Universidad del Valle de México, diseñó un dispositivo de ambiente controlado llamado Cámara de Crecimiento Vegetal (CCV) que es portátil y permite regularizar y optimizar el crecimiento de cultivos de consumo humano

En entrevista con MILENIO explicó que la principal ventaja de su invento frente a otros que ya existen en el mercado es que “se puede mover entera o por piezas para luego ensamblarla en cualquier lugar”.

El experto comentó que la idea de transportarla surgió con el objetivo de que “en algún tipo de desastres —como huracanes o terremotos—, se envíen cámaras con las hortalizas listas para cosecharse, puede ser un excelente complemento para el plan DNIII ya que al ser portátil se puede llevar a los lugares donde se necesite”, y así los damnificados pueden acceder a comida fresca y nutritiva.

La CCV consta de un prisma hexagonal que ocupa menos de tres metros cuadrados y en el que se aprovecha todo el espacio para el cultivo, pues “usamos el volumen y la altura, en vez de la superficie”, lo cual permite que en ese poco espacio se pueda producir 200 kilogramos de lechuga o 180 de fresa, detalló Trejo Orozco.

El ingeniero explicó que para la iluminación de la cámara se basó en una investigación de la NASA, la cual reveló que las plantas crecen de mejor manera al ser expuestas a luz azul y roja.

La cámara, que funciona con un kilowatt, usa lámparas de leds calibradas al equivalente de la luz de medio día. Dichos focos son de luz azul, que ayuda a la planta a desarrollarse, y de luz roja para optimizar la maduración de los frutos, abundó el experto de la UVM, campus Torreón.

Barata y versátil

Trejo Orozco resaltó que, según sus cálculos, el costo de producción de la CCV está entre 70 mil y 80 mil pesos, porque “buscamos hacerlas baratas, de bajo mantenimiento, requeriría algún tipo de servicio técnico casual, pero así es más económico producir alimentos en lugares áridos”.

Al presentar su proyecto en Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos, durante el Foro Global para la Innovación en la Agricultura 2014, a los inversionistas interesados la cámara “se les hizo muy barata, pues los modelos comerciales existentes cuestan por lo menos 33 mil dólares (más de 436 mil pesos) y no son portátiles”, señaló.

En el foro árabe, “de 3 mil proyectos solo aceptaron 300, y fui el único expositor mexicano, este es el camino para la agricultura del siglo XXI”, aseguró Trejo Orozco, y dijo que para su invento “no importa el clima, funciona en Ucrania o en Abu Dabi”.

La CCV también puede llevarse a las grandes ciudades para abaratar los costos de producción de la comida, ya que, según el ingeniero, “en varios países tienen problemas para abastecer a la gente, alrededor de 80 por ciento vive en ciudades y la que queda en el campo no es suficiente para cubrir la demanda”.

Otra aplicación que el ingeniero no había contemplado es en la ciencia. “En el foro nos sugirieron comercializarlas como cámaras de investigación, ya se venden unas pero son fijas y cuestan mucho, eso nos lo dijo Javier Hijós, un especialista de una empresa española de biotecnología”, comentó.

La presentación del ingeniero mexicano en Abu Dabi despertó el interés de académicos y empresarios de Estados Unidos, Holanda, Australia, Kenia, Israel, Japón y España, entre otros. “Hasta la ministro de Ciencia y Tecnología de Tanzania quiere llevar el invento a su país”, aseguró.

Trejo Orozco dijo que su proyecto va por muy buen camino gracias a que “se presentaron unos ángeles inversionistas de Estados Unidos”.

Actualmente trabaja en el plan de negocios, “nuestra intención es tener la aportación de inversores en junio y se fabrica rápido, en menos de un mes”, por lo que en julio espera que esté listo el primer prototipo de la CCV, pues hasta la fecha solo tiene el simulador digital.

“Necesitamos gente que nos ayude a llevarlo a la producción en serie. Pensamos presentarlo en Ucrania, en la feria de flores y frutas, y nuestra idea es llevarla ya con un cultivo”, pues dijo que está en pláticas con la empresa Fozzil, que es la cadena de supermercados más importante de ese país.

Patente pendiente

Trejo Orozco acotó que la patente de su invento está en trámite. “Estamos buscando al IMPI, se nos han hecho ojo de hormiga”, comentó.

“Queremos aplicarlo en México para darle trabajo digno a la gente en los polígonos de pobreza en Torreón, así es como podemos acabar con la violencia y darle otro perfil a la región”, aseguró el experto.

Sin embargo, opinó, “nuestras autoridades a veces se ven lentas y no captan el esfuerzo que hace uno, este fue un esfuerzo que hice yo con dinero prestado para mi empresa Sitek (Sustainable Integrated technologies)”

Para desarrollar su invento, el ingeniero comentó que al inicio “lo bosquejé en papel”, pero luego, con el apoyo de la UVM, “lo pasamos al software, agregamos mejoras y otras piezas las fuimos desarrollando en la computadora”

Además de Trejo Orozco, en el diseño colaboró Daniel Guerrero Correa, uno de sus alumnos universitarios, quien estuvo encargado del aspecto del armado en digital, además de contar con el apoyo de otros estudiantes de las carreras de Ingeniería Industrial y de Ingeniería Mecatrónica de  la UVM en torreón.