Marchan médicos de #Yosoy17 en 22 estados

Miles de galenos protestaron en las principales ciudades y capitales del país en solidaridad con los 16 especialistas acusados de negligencia por la muerte de un menor en Jalisco.

Ciudad de México

Luego de 50 años sin manifestarse, numerosos contingentes de médicos y de personal de salud de los sectores público y privado salieron a las calles de las principales ciudades y capitales del país para exigir que se deje de criminalizar su profesión y consolidar el movimiento #YoSoy17, en apoyo a los 16 especialistas contra los que se giraron órdenes de aprehensión por la muerte del joven Roberto Gallardo, en 2009, en el Hospital Pediátrico del Centro Médico Nacional de Occidente, en Guadalajara, Jalisco.

Los médicos y personal del sector salud se manifestaron en 22 estados. Las movilizaciones más numerosas fueron en la capital del país, Jalisco, Oaxaca y Toluca.

En Guadalajara, donde ocurrió el presunto caso de negligencia, médicos, enfermeras y demás personal de salud marcharon por las calles de la ciudad en apoyo a los 16 médicos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a quienes un juez les giró órdenes de aprehensión. El contingente partió del Centro Médico Nacional de Occidente Hospital de Pediatría, para llegar a las instalaciones de la Procuraduría General de la República (PGR).

Movilizaciones similares se produjeron en Baja California Sur, Campeche, Colima, Morelos, Nayarit, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tlaxcala, Veracruz, Zacatecas, Guerrero y Sonora, entre otros estados.

En el DF, con batas blancas, listones negros amarrados en su brazo izquierdo, gritos y consignas como: “¡Somos médicos, no dioses ni criminales!”, personal de IMSS, Issste, Pemex, Secretaría de Salud federal y locales de 22 entidades —Jalisco, Nayarit, Veracruz y Campeche, entre otras— consideró injusto que se acuse de negligencia y homicidio culposo a 16 especialistas que en 2009 atendieron al joven de 15 años de edad y cuyo estado de salud consideraron era crónico, padecía “tuberculosis intestinal”.

La protesta comenzó en el Ángel de la Independencia con el propósito de ser pacífica. Solo pretendían exhibir al sistema de justicia que, en un principio, exoneró a los 16 médicos y luego, según los manifestantes, por presión del padre del menor, Sergio Valente Gallardo, funcionario de la Comisión Nacional contra las Adicciones en Jalisco, las autoridades determinaron que hubo mala práctica médica porque durante las siete cirugías que se le realizaron, conforme al peritaje, le perforaron pulmones e intestinos, lo que derivó en el deceso.

Del silencio y las mujeres vestidas de negro se pasó a los ánimos incendiarios cuando se determinó la ruta donde se realizaría el mitin. Los organizadores escogieron un espacio frente a la Alameda Central, pero los médicos exigieron el Zócalo. Todo esto derivó en un enfrentamiento verbal con policías y luego con granaderos que bloquearon su acceso por la calle de Tacuba. Incluso todo intento de desalentar esa propuesta causó controversia entre participantes convocados a través de las redes sociales.

“¡No soy Dios. No soy criminal!”, gritaban los médicos. Unos aplaudían, pero otros insistían “¡Zócalo, Zócalo, Zócalo!”. No pasaron del edificio de Correos de México.

Uno de los organizadores trataba de convencerlos sin ser escuchado. “Regresen”, pidió, pero le contestaron: “Ni un paso atrás” y comenzaron a acusar al jefe de Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, de “represor”.

Un médico advirtió a un policía: “No estamos haciendo ningún vandalismo. ¿Cuál es la razón por la cual no podemos pasar al Zócalo? Nos está grabando MILENIO y no hay una razón para que se impida el derecho de libertad de expresión y llegar al Zócalo”.

Las vallas humanas se fortalecieron con granaderos. Los médicos no se intimidaron, pese a que entre ellos se coló un agitador, y gritaban: “¡Los polis tienen Issste!”, “¡Nos veremos en Urgencias!”, “¡Mancera represor, le interesa más la seguridad de sus pantallas!”, y antes de tomar la calle 5 de Mayo varios hicieron la ola futbolera con el clásico “¡puuuuutoooo¡”.

De pronto salió un médico, que dijo llamarse Miguel Ángel Vázquez, adscrito al IMSS y al Issste, de la sección 53, con  una contusión en la cabeza y la playera blanca manchada. “Me pegó un policía, un traidor con el escudo”, y enseñó una pequeña toalla bañada en sangre.

“Nunca hubo permiso para entrar al Zócalo”, insistía  una de las organizadoras. Pero los médicos siguieron e ingresaron a la explanada.

Hubo una disputa que rápido se resolvió. Uno de los llamados facilitadores se encaró con un granadero. “No estamos en un país fascista. Hay libre tránsito”. Finalmente los policías cedieron pero protegiendo el espacio en el que las pantallas gigantes transmitían el futbol.

Luego de lograr el permiso exprés, el mitin comenzó frente a Palacio Nacional. Todos querían el micrófono. Solo tres se lo turnaron. Miroslava Solórzano, médico-especialista en cirugía general adscrita al Hospital General 72 del IMSS, consideró que aunque el médico es responsable de preservar la salud, requiere de la ayuda del paciente.

Rafael Cervantes López, médico cirujano egresado de la UNAM y del Hospital Ángeles, consideró que las reformas legales tienen “una acción punitiva y de sometimiento de la clase médica, para obligarnos a trabajar, amenazados y en silencio, en un sistema de salud y de justicia rebasados. El juicio sumario aplicado a los médicos de Guadalajara es  síntoma de este sistema enfermo.

“Y ahora tenemos la amenaza de la secretaria de Salud, Mercedes Juan, de crear una fiscalía para la vigilancia de la calidad de la atención médica. No va a pasar. Y nosotros le pedimos que vigile la carencia en insumos, el desabasto de medicamentos, falta de mantenimiento y de conservación de las unidades. Se deben valorar las condiciones de trabajo que obligaron a nuestros compañeros de Jalisco a caer en esta situación”.

Los más de 8 mil médicos en el DF se manifestaron por cerca de tres horas y advirtieron que no permitirán atropellos e interpondrán amparos para impedir que disposiciones de certificación conviertan a la Comisión Nacional de Arbitraje Médico en un tribunal que los haga perder su empleo y la libertad, y se esté por encima de la Dirección General de Profesiones.

Anrtecedentes

- El pasado día 4, en un caso sin precedentes, un juez de distrito liberó órdenes de aprehensión contra 16 médicos del Hospital de Pediatría del Instituto Mexicano del Seguro Social en Jalisco por el presunto delito de negligencia médica.

- Los galenos ya se encontraban amparados ante los señalamientos por su presunta responsabilidad profesional en la muerte de Roberto Gallardo, de 15 años de edad, a quien atendieron a fines de 2009, informó Sergio Valente Gallardo Ramos, padre del menor de edad, quien lleva más de cuatro años en un proceso penal contra médicos y directivos del citado hospital.



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