Padres de normalistas reclaman a Walton falta de interés

El presidente municipal de Acapulco fue retenido varias horas por los padres de familias de los estudiantes desaparecidos. 

Acapulco

El alcalde de Acapulco, Luis Walton Aburto se retiró luego de que púbicamente aceptara no haber sido agredido, ni retenido por los manifestantes y se comprometió a que la Policía Federal no reprimiera a los manifestantes que decomisaron la camioneta en que viajaba.

Siempre rodeado por sus escoltas y algunos funcionarios municipales, más cercanos, Walton Aburto escuchó de frente los reclamos de los pares de familia, además de un cerco humano realizado por normalistas embozados, así como por integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas.

Ahí le reprocharon la presencia policial durante las manifestaciones que han realizado en el puerto de Acapulco.

“Usted es presidente de nombre, es presidente porque no sabe nada, no tiene facultad para mandar a nadie. No sirve para nada”, le reprochó uno de los padres de familia que miraba fijamente al edil.

Walton Aburto antes se justificó con los padres de familia y los normalistas que lo tenían rodeado.

“Yo he dicho que se debe castigar a quien sea responsable”, alcanzó a decir cuando otro de los padres lo calló.

“Y nada más en los periódicos (se ha pronunciado) para levantarse el cuello, aquí se necesitaba que usted mandara a alguien de las fuerzas que nos vigilan, que nos reprimen eso debió (hacer) mandar para buscar a nuestros hijos, no reprimirnos que ha hecho usted físicamente por nosotros”, le recriminó.

Así durante más de diez minutos el edil porteño aguantó todo lo que le dijeron los padres de familia de los normalistas desaparecidos, desde reproches, los insultos y hasta críticas, para finalmente aceptar que mediaría para evitar que los manifestantes fueran reprimidos por la Policía Federal.

“El presidente municipal (Luis Walton Aburto) debió intervenir en su momento, para exigir al gobierno federal, pero hasta la fecha no hemos escuchado, no hemos visto ni un solo desplegado, ni un pronunciamiento para que se solucione nuestro planteamiento (la presentación con vida de los 42 normalistas, alertó Meliton Ortega, otro de los padres de los normalistas que lo tenían rodeado.

Antes de que se retirarse Walton Aburto fue convenido para que aceptara públicamente que no había sido violentado “que quede claro o dígame lo golpearon”, le espetó una de las madres de los normalistas desaparecidos a lo que el edil porteño solo respondió “no de ninguna manera”.

Incluso le pidieron que se retirara la Policía Federal para que los manifestantes, pudieran seguir con la protesta. Además le ordenaron que fuera a decirles a los agentes federales que se retiraran.

Impiden el paso de su camioneta y la pintarrajean

Antes unos 250 normalistas que iban embozados, maestros de la CETEG, integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y padres de familia que viajaban en 5 autobuses le bloquearon el paso a la Suburban en que viajaba y retuvieron por casi una hora al edil porteño Luis Walton Aburto.

Era casi el mediodía cuando el presidente, Walton Aburto se retiraba del evento que había presidido al entregar equipo y la presentación del “Programa de Atención al Turista”, “Invierno 2014”, para prestadores de servicios en la explanada del Centro Internacional Acapulco (CIA).

Abordó su camioneta y en seguida fue bloqueado por dos autobuses “Costa Line”, de donde bajaron decenas de estudiantes embozados con fotografías de los 42 normalistas desaparecidos y le cerraron el paso.

Eran normalistas y maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación que de inmediato formaron vallas humanas y cercaron el vehículo del alcalde de Acapulco, Walton Aburto.

Los jóvenes embozados rodearon la unidad, la pintarrajearon y le mostraron fotografías de los 42 desaparecidos.

Fue casi media hora después que Luis Walton, aguantó en el interior del vehículo, donde desinflaron las llantas y escribieron leyenda con pintura en aerosol en el cofre se podía leer “43”, otra leyenda “Asesino” y en seguida “Fue el Estado”, a los costados “El Pueblo Organizado” y “Vencerá”.

Adentro de la unidad se veía a un alcalde incómodo, en silencio y sin hacer nada, ni siquiera cuando una mujer subió al cofre y en el parabrisas inscribió la leyenda “Ayotzi Vive”.

Eran las 12:42 horas cuando al edil le dijeron que se podía ir, para pedirle a los federales que no fueran a reprimir ni esta ni otras manifestaciones que se realizarían a lo largo del periodo vacacional.

Walton caminó, siempre rodeado por seis de sus escoltas y funcionarios públicos del municipio que lo iban protegiendo, para en seguida abordar un automóvil marca Volkswagen, tipo Jetta color blanco y advertir que más tarde daría una conferencia de prensa para fijar una postura.