Llevamos 18 meses de Viacrucis: padres de los 43

Familiares de los desaparecidos marcharon desde la alameda central hacia la Catedral de Chilpancingo y dijeron que “el gobierno nos ha dado de muchos azotes".

Chilpancingo

Padres de los 43 marcharon de la alameda central hacia la catedral de Chilpancingo, ahí lamentaron los 18 meses de Viacrucis impuestos desde los ataques del 26 de septiembre de 2014, al no tener información relacionada con el paradero de sus hijos.

La tarde del Viernes Santo, los jefes de familia se concentraron en la alameda Granados Maldonado, a la altura del histórico edificio docente, sobre la avenida Benito Juárez.

Marcharon rumbo a la calle Ignacio Ramírez, doblaron por Francisco I. Madero para entrar a la plaza central Primer Congreso de Anáhuac.

Con una imagen de Jesús de Nazareth al frente, los papás de los 43 jóvenes desaparecidos rezaron por su pronta presentación con vida.

En la retaguardia se colocó un grupo de alumnos de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, quienes con botes de aluminio, estopa y gasolina improvisaron antorchas.

Llegaron a la entrada principal de la catedral de la Asunción de María, el párroco a cargo se asomó para darles la bienvenida, los bendijo y posteriormente les facilitó el acceso.

"En este Viacrucis de 18 meses, el gobierno nos ha dado de muchos azotes, desde el primer momento en que el Presidente de la República se desentendió de nuestros hijos, nos abofetearon de manera irresponsable al presumir que nuestros hijos eran unos vándalos y que formaban parte del crimen organizado", anotó una de las mujeres, en un mensaje elaborado a razón de la Semana Santa.

En el texto, los jefes de familia indicaron que la presentación de la famosa verdad histórica, en la que el ex titular de la Procuraduría General de la República (PGR), Jesús Murillo Karam informó que los normalistas habían sido asesinados e incinerados en el basurero de Cocula, para ellos representó una dolorosa primera caída.

Compararon a los especialistas independientes enviados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, como el Cirineo que les ayudan a cargar la cruz, pues les ayudaron a desmentir con argumentos científicos la versión de la PGR.

"A lo largo de estos meses, los caciques apoyados por las élites políticas y económicas nos han impuesto esta pesada cruz, sobre todo cuando deliberadamente han ocultado pruebas y se han aferrado a su postura de no permitir que los militares de Iguala sean entrevistados por el GIEI".

A estas alturas, indicaron que de manera evidente, hay una campaña de desprestigio contra los padres e integrantes del GIEI, para permitir a la administración federal deslindarse de cualquier responsabilidad.

"El gobierno federal se está lavando las manos al igual que lo hizo Poncio Pilatos, padecemos lo mismo que la virgen María cuando los soldados romanos se llevaron a su hijo, pues desde que los policías municipales desaparecieron a nuestros hijos, nos clavaron coronas de espinas".

Pónganlos en manos de Dios

En la respuesta al mensaje, el párroco de la catedral señaló a los padres de los 43, que México enfrenta las secuelas de varias décadas en que se permitió que se enraizara el flagelo de la corrupción.

Vino una invitación para dar en este caso un paso de calidad y de fe, al señalar que los 43 jóvenes oficialmente son considerados como desaparecidos.

"A nuestros seres queridos, sus hijos y familiares los debemos poner en las manos de Dios, sin perder su recuerdo ni su memoria. La iglesia como madre nos acompaña siempre, por eso hoy rezamos por ellos y se los encomendamos a Dios y su madre María".

Hubo un llamado a las instituciones para que se comprometan a remediar el trance doloroso que viven las familias desde la noche del 26 de septiembre de 2014, pues mientras no aparezcan, el caso de los normalistas será una de las principales manchas que arrastrará el país.