Obispo: Levantamiento social, si limitan producción de amapola en Guerrero

El obispo de Chilpancingo, Salvador Rangel, insistió en la necesidad de que las autoridades dialoguen con la delincuencia. Dijo que es preciso generar alternativas reales para detonar la economía ...
Obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza.
Obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza. (Rogelio Agustín)

Chilpancingo

El obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza advirtió que si se restringe totalmente la producción de amapola a los habitantes de la sierra, sin generar alternativas reales para detonar su economía, lo que se tendrá como consecuencia en esa parte de la entidad será un gran levantamiento social.

En el barrio de Santa Cruz, Rangel Mendoza recordó que ante la severa problemática que enfrenta la entidad en materia de inseguridad, lo que se puede hacer es mantener el diálogo para observar los puntos de vista de cada ente social, para de esa manera llegar a un acuerdo.

Aclaró que no plantea institucionalizar la droga, pero consideró importante tomar en cuenta que cada efecto tiene una causa, en el caso de la violencia, ancestralmente se tiene el antecedente de la descomposición social que genera la falta de oportunidades de desarrollo, entre otras cosas por las deficiencias que hay en el sistema educativo vigente.

"Hay una falta muy clara de oportunidades para los jóvenes, entonces no tienen otra opción y le dan por los grupos de narcotraficantes", refirió.

Advirtió que si en estos momentos se camina en la ruta de la violencia, lo que se cosechará en el futuro será más descomposición social.

Respecto a la polarización que en estos momentos existe entre los dirigentes de la Sierra y el gobierno estatal, el obispo advirtió que la situación no es sencilla, porque para restringir más el cultivo de la amapola, se deben también generar alternativas reales para detonar la economía de esa parte de la entidad.

¿De qué van a vivir esas personas? Cuestionó el jerarca de la iglesia católica.

Advirtió: "Yo insisto en que si se les quita eso allá arriba (la producción de amapola), entonces habrá un verdadero levantamiento social, porque yo siempre lo he dicho; el hambre es la madre de todas las guerras y si no tienen que comer, ni oportunidades, entonces sí se levantarían".

Recordó que en varias ocasiones, los dirigentes de las organizaciones sociales que tienen presencia en la Sierra han dicho que desde 2013, cuando la zona fue golpeada por los huracanes 'Ingrid' y 'Manuel', nadie ha metido las manos para respaldar a sus pobladores, lo que ha generado un gran descontento.

Insistió en la necesidad de que las autoridades dialoguen con los grupos que han generado violencia en las principales ciudades de la entidad, para conocer lo que piensan de la forma en que se ha deteriorado la imagen de Guerrero ante los ojos del mundo.

Pero aclaró: "Los que deben dialogar más son las instituciones a nivel federal, porque de ahí vienen todos los recursos y mientras no se cambie el panorama de la educación y la escasez de oportunidades, la situación seguirá igual".

Precisó que el diálogo no implica necesariamente negociar, sino escuchar las posturas de todos para conocer lo que se piensa, sin que eso habrá la puerta para iniciar un pacto que dañe a la sociedad.