Lamenta arzobispo de Puebla homicidio de sacerdote

El líder de la grey católica, Víctor Sánchez Espinosa, agradeció el apoyo de las autoridades por las acciones realizadas para buscar al párroco que había sido reportado como desaparecido. 

Chilpancingo

El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, lamentó que el cuerpo del párroco del templo de Santa María de la Natividad en Cuyoaco, Erasto Pliego de Jesús, quien fue reportado como desaparecido el fin de semana pasado, fuera encontrado sin vida, calcinado y en un estado avanzado de putrefacción.

Después de que campesinos de Nopalucan reportaron que encontraron el cuerpo de un hombre que más tarde fue identificado como el párroco de Cuyoaco, Sánchez Espinosa informó que las autoridades notificaron a la arquidiócesis de Puebla del suceso.

"La Arquidiócesis de Puebla lamenta profundamente que un sacerdote cuya vida estaba consagrada a Dios y al servicio de los demás haya sido víctima de la violencia", expresó el líder de la grey católica.

Sánchez Espinosa agradeció el apoyo de las autoridades por las acciones realizadas para buscar al sacerdote que había sido reportado como desaparecido.

"A las autoridades les agradecemos todo su apoyo ante este lamentable acontecimiento. A sus familiares y a su comunidad parroquial les externamos nuestra cercanía y solidaridad y elevamos nuestras oraciones por el eterno descanso del padre Erasto Pliego de Jesús", expresó el arzobispo de Puebla.

Fue el sábado pasado cuando pobladores de Cuyoaco, municipio ubicado a una hora y media de la capital del estado revelaron que desconocían el paradero del sacerdote. Algunos fieles explicaron que el viernes pasado se le vio al sacerdote por última vez a bordo de su camioneta Chevrolet Trax 2015, color blanca y con placas UAB-6890.

El arzobispo confirmó que el domingo el sacerdote no había oficiado ninguna misa y este día se informó del hallazgo del cuerpo que fue identificado como el sacerdote de Cuyoaco.

Las autoridades realizaron las diligencias de levantamiento del cadáver e iniciaron las investigaciones del caso.

Al principio, el cuerpo fue registrado como desconocido ya que no se le encontraron identificaciones. Más tarde, los familiares del sacerdote acudieron al anfiteatro y lograron reconocer el cuerpo.