Juárez, en vísperas de recuperar visitantes

La que en algún momento fue considerada ‘la más peligrosa del mundo’, esta ciudad fronteriza ha logrado disminuir sus índices delictivos y comienza a recuperarse.
Centro Histórico, Ciudad Juárez
Centro Histórico, Ciudad Juárez (Cortesía)

La primera ráfaga fue suficiente para que Sergio se tirara al suelo.

Como si fuera una película de guerra, hombres y mujeres mantenían su cabeza al ras del piso y aquellos que buscaban resguardarse detrás de algún automóvil se desplazaban como soldados: pecho-tierra, pecho-tierra.

El empresario de 61 años vivió esta escena en  el estacionamiento de la plaza comercial donde opera uno de sus restaurantes, y aquellos que accionaron sus armas era un grupo de jovencitos que en lugar de estar en la escuela empuñaban un arma de grueso calibre y disparaban en repetidas ocasiones contra su incauta presa.

Sergio Muñiz siempre recordará ese día en el cual tirado junto a un automóvil, no movió ni un músculo. El día en que vio a la muerte a 20 metros de distancia. El día en que, tras varios años de violencia, dejó de sentirse verdaderamente seguro en su natal Juárez.

Eso fue en 2010, cuando la norteña Ciudad Juárez fue declarada el lugar más violento de la tierra: 3 mil 200 muertes relacionadas con el narcotráfico la hacían un punto rojo brillante en un país convulsionado.

“Iban muy tranquilos los malandros”, recuerda ahora todavía con el ceño medio fruncido, “hasta 5 minutos después llegó una nube de policías, pero ya todo había pasado”.

-¿Y hoy? ¿todavía temen?

“Ya podemos salir un poco más”.

Los nuevos signos vitales de Juárez

Pasearse de madrugada por Ciudad Juárez no es, como aún se cree, un juego de ruleta rusa en el que se apuesta la vida.

Bares y restaurantes comenzaron a repoblar las calles de la ciudad y jóvenes provenientes del área fronteriza estadounidense viajan a Juárez para pasar una o dos noches de fiesta. El ruido, la música y los turistas son como un respiro profundo después de cinco años de escaso oxígeno.

En los últimos meses, la vida nocturna ha revivido. Según datos de la Canaco, tan sólo en el último año se han inaugurado mensualmente entre 3 y 4 restaurantes o bares en la ciudad, detonando así el comercio en las principales avenidas, “no podemos bajar la guardia, pero la perspectiva es totalmente diferente a lo que se vivió”, afirma Alejandro Ramírez, presidente de la cámara.

Si se hiciera una gráfica de las muertes violentas relacionadas con el narcotráfico registradas año con año en Ciudad Juárez, se verías una flecha roja en picada: de 3 mil 200 ejecuciones oficiales en 2010, su año más sangriento, para 2013 las autoridades contabilizaron menos de 500, cifra por debajo de la registrada en el Distrito Federal el mismo año.

Tan sólo de 2009 a 2011, Juárez vivió su peor época con 229 homicidios por cada 100 mil habitantes, una tasa por encima de ciudades como Bagdad en Irak, o Kandahar en Afganistán.

La recuperación ha sido paulatina, pero constante. Aunque la reactivación económica de Juárez aún recae sobre la inversión de empresas maquiladoras, el pulso de la ciudad tiene un nuevo latido: el sector turístico.

Incluso, la Secretaría de Economía del estado puso en marcha un plan gubernamental ideado específicamente para fortalecer las ofertas turísticas de negocios, medicina, aventura e historia.

El subsecretario de Economía de la Zona Norte de Chihuahua, Javier Sánchez, explica que si bien el eje articulador de la economía juarense es la industria maquiladora y de exportación, el Turismo de Negocios es un sector estrechamente relacionado que deja una derrama económica siete veces mayor al turismo convencional.

Aún con esto, el turismo apenas comienza a fortalecerse.

Después de haber registrado una ocupación hotelera del 61.1% en 2007, según la Secretaría federal de Turismo en 2012 registró un 42.1%.

Tan sólo para empresarios como Sergio Muñiz, las ventas de sus restaurantes ubicados en distintos centros comerciales de la ciudad, disminuyeron hasta un 30% entre 2009 y 2011, y el temor que generaba la inseguridad lo obligó a tener temporadas en que cerraba los locales a las 3 de la tarde, no a las 7 u 8, como acostumbraba.

Pero él fue de los pocos que pudieron conservar su empresa. A decir de Alejandro Ramírez, presidente de la Canaco, en el mismo período registraron cierres de al menos mil 500 negocios.

Para hacer frente a las estadísticas, los atractivos de Ciudad Juárez se han diversificado y se impulsan temas históricos y culturales.

Apenas en agosto del 2013 se inauguró La Rodadora, uno de los museos interactivos más grandes de Latinoamérica donde se conjugan ciencia, tecnología, arte y cultura y en el que sólo en la museografía se invirtieron 130 millones de pesos.

En tan sólo ocho meses, La Rodadora está a punto de lograr el récord de visitas que se tenía planteado para el primer año: de agosto a abril se contabilizaron 160 mil entradas cuando la meta esperada era de 200 mil para todo el primer año, “es un orgullo tener ese museo porque ha detonado el turismo en la ciudad”, destaca el actual presidente de la Canaco, Alejandro Ramírez.

Además, Javier Sánchez, subsecretario de Economía, destaca que en Juárez se puede experimentar el turismo de aventura.

Sandboard, ciclismo de montaña y motocross con un ingrediente extra: dunas de arena.

Cada año en Samalayuca, población ubicada a tan sólo 52 kilómetros de Ciudad Juárez, se realiza el “Festival de Aventura en Dunas” que reúne deportes extremos en el desierto chihuahuense.

Finalmente, uno de los latidos más fuertes de la nueva cara de Juárez es el Turismo Médico.

Con la llegada de los hospitales Star Médica, Ángeles, Poliplaza Médica y el Centro Médico de Especialidades, la ciudad se posiciona como uno de los principales destinos de ciudadanos y residentes estadounidenses que necesitan realizarse análisis clínicos.

Las autoridades calculan que gracias a su infraestructura, especialidad y equipamiento, este tipo de turismo puede alcanzar hasta 23 millones de personas que viven entre Arizona, Nuevo México, Texas y Colorado, “sale más económico hacerse los estudios aquí”, explica Javier Sánchez.

Así, entre los negocios, la historia, la ciencia y la medicina, la temida Ciudad Juárez trabaja para regenerarse, para renacer y para demostrar al mundo, y a sí misma, que los días negros quedaron atrás.