Jaloneo entre damnificados de Tixtla y policías en Casa Guerrero

Habitantes de colonias que siguen bajo el agua intentaron ingresar al evento donde estaría el presidente Peña Nieto para pedirle la construcción de un canal controlado para evitar más inundaciones.

Guerrero

Elementos de la Policía del estado se jalonearon con damnificados de Tixtla cuando estos solicitaron el paso a la residencia oficial Casa Guerrero, lugar de que ahí se desarrolló un evento encabezado por el presidente de la República Enrique Peña Nieto.

Alrededor de 200 habitantes de colonias que permanecen bajo el agua en la cabecera municipal de Tixtla se trasladaron a Chilpancingo durante la mañana del jueves 7 de noviembre, primero llegaron a las instalaciones del Congreso local y presentaron un documento a la Comisión de Gobierno, en él piden acciones más contundentes para desfogar el agua estancada de la Laguna Negra.

Tras entregar el escrito, los manifestantes analizaron la conveniencia de caminar hacia la casa de gobierno, lugar en el que se tenía previsto un evento con el presidente Peña Nieto y el gobernador Ángel Aguirre Rivero.

Caminaron rumbo al oriente de la ciudad y pasaron de largo en los filtros de vigilancia instalados por elementos de la Policía Federal (PF), del Ejército Mexicano y la Policía del Estado (PE).

Llegaron hasta la puerta tres de Casa Guerrero, en cuyo perímetro policías estatales y elementos de seguridad interna instalaron vallas de metal para restringir el acceso.

Ahí se acercaron al personal de logística para pedir se les facilitara el acceso al evento, aunque mostraron pancartas en las que reclamaban el desfogue de la Laguna Negra, que desde el 16 de septiembre mantiene bajo el agua cientos de viviendas que están a punto de colapsarse.

Se distribuyeron a lo largo de las estructuras de metal colocadas en torno al acceso de la puerta tres, ahí José Juan Casarrubias Barrios, presidente del Consejo Ciudadano de Damnificados, explicó que pretendían entrar al evento del presidente Peña para entregar un documento.

En el texto solicitaban la construcción de un canal controlado, para evitar en el futuro haya más inundaciones como la provocada por la tormenta tropical.

Casarrubias Barrios, dijo que por diferentes razones las bombas que desfogan la laguna no funcionan al cien por ciento, lo que también le informarían al jefe del Ejecutivo.

Pasaron los minutos y los representantes del gobierno estatal no daban una respuesta que dejara satisfechos a los inconformes, que poco a poco se aproximaron a las vallas de metal y comenzaron a empujarlas.

Se dieron los primeros escarceos y posteriormente iniciaron los jaloneos e intercambios de golpes.

Aunque la tensión duró varios minutos las cosas no pasaron a mayores, el personal de seguridad se reagrupó y reforzó su presencia en la zona para restringir completamente el paso.

Hasta entrada la tarde, no se reportaban lesionados pero tampoco se anunciaba un acuerdo entre damnificados y gobierno estatal.