La desaparición de Israel nos marcó como familia

Rubén, hermano de uno de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala, Guerrero, dijo que el miedo se ha apoderado de ellos “no sabemos si vamos a regresar al día siguiente”.
Hoy se cumplen cinco meses de la desaparición de los normalistas.
Hoy se cumplen cinco meses de la desaparición de los normalistas. (Cuartoscuro)

Ciudad de México

La familia Jacinto Lugardo vive con angustia, tristeza y miedo desde hace cinco meses, cuando hablaron por última vez con Israel, uno de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala.

Con nada puedes mitigar el dolor por la desaparición de un ser querido, dice Rubén, hermano de Israel, el quinto de seis hermanos.

"Extrañamos la presencia de Israel, porque es algo que no se puede mitigar fácilmente, porque ha marcado nuestra vida, la vida de nuestra familia, porque ya no vivimos tranquilos, confiados".

La última vez que Israel se comunicó con su familia fue después del ataque a los normalistas en de Ayotzinapa en Iguala. Le habló a su madre para contarle que los habían baleado. Después de eso él ya no les marcó y cuando llaman a su celular se escucha la grabación "el número que usted marcó está apagado".

La desaparición de Israel cambió el rumbo de su familia, "desde la manera de pensar, de nuestra manera de salir, porque sabemos que salimos de algún lugar, no sabemos si vamos a regresar, no sabemos qué va a pasar al otro día con tanta inseguridad, tanta delincuencia", duce Rubén en entrevista con Milenio Digital.

Él y su familia piden a Dios que se esclarezca "el rompecabezas" del caso Ayotzinapa. Ellos hacen lo que pueden por encontrar a Israel.

"Humanamente se hace lo que se puede, la búsqueda en sí no se ha hecho personalizada, porque todo lleva un protocolo, pasos, un cierto orden. No se puede ir de manera particular, se tiene que seguir un protocolo para buscar".

Alguien de su familia está en la normal de Ayotzinapa y participa en las marchas. Rubén no quiso decir quién, "por seguridad", ya que asegura que hay mucha gente infiltrada en la búsqueda de los normalistas.

Mientras la búsqueda de Israel y los otros jóvenes sigue, la familia Jacinto Lugardo se dedica a la tierra, como siempre lo han hecho. "Nosotros desde niños hemos sido campesinos, agricultores que nos han enseñado el trabajo de la tierra, ahorita ya tenemos un trabajo un poco fijo, con eso nos ayudamos y ayudamos a mí mamá", cuenta Rubén.

Sobre su mamá, Doña Ernestina, dice que "está con la angustia, impotencia".

"Al no saber nada de un familiar te causa una cierta incertidumbre en la vida. Algo falta, algo se extraña", dice Rubén.