Instalan paneles solares en Santa María Quiegolani, Oaxaca

La infraestructura con energía alternativa tuvo una inversión de 1 millón 400 mil pesos y fue concebida por del gobierno estatal a través del Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos.
Los paneles solares contribuyen a la reducción en el consumo de energía eléctrica de la red federal (CFE).
Los paneles solares contribuyen a la reducción en el consumo de energía eléctrica de la red federal (CFE). (Óscar Rodríguez)

Oaxaca

En el municipio  de Santa María Quiegolani, que está ubicado en lo alto de la sierra Chatina y que es considerado por la ONU como el segundo municipio más pobres del país fue instalada una  moderna red híbrida con paneles solares que abastecerán de energía eléctrica a la comunidad y a la escuela de educación superior del lugar donde acuden unos 95 jóvenes estudiantes.

La infraestructura con energía alternativa tuvo una inversión de 1 millón 400 mil pesos y fue concebida por una aportación del gobierno estatal a través del Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECYTEO).

El proyecto es el primero que se instala en una institución educativa en Oaxaca, y se pretende ampliarlo a otros plantes ubicadas en zonas aisladas y marginadas en el territorio estatal.

El proyecto es de autoabastecimiento energético y ha venido a cambiar la vida de los jóvenes y de los lugareños que por años han sufrido la falta de luz eléctrica a causa de la quema de los transformadores provocada por las constantes tormentas eléctricas que son habituales en la demarcación ubicada a más de 2 mil metros sobre el nivel del mar.

En este municipio donde toda pasa y no pasa nada, pero pareciera que en él solo se quedan sepultados los proyectos de desarrollo social y beneficio para la comunidad, ahora es precursor de la energía solar capaz de solventar la luz de una institución educativa.

A cinco horas de la ciudad de Oaxaca y a dos horas y media de camino en terracería con vehículo,- del poblado más cercano a la carretera federal 190-; donde el polvo se penetra en el cuerpo y logra cubrir con tela los ojos de quienes conducen el vehículo con precaución debido a las curvas que a lo lejos parecen serpientes enroscadas en las montañas, fue el obstáculo para que cuadrillas de ingenieros acudieran para instalar la tecnología más avanzada para producir energía solar fotovoltaica, la cual vino a cambiar el futuro de no sólo 90 estudiantes del Centro de Educación Media Superior 67 del CECyTEO.

Para las y los padres de familia de este municipio enclavado en la Sierra Sur de Oaxaca, se trata de unos cuantos cuadros grandes, metálicos que se colocaron en el techo del aula de estudio donde el maestro Rafael imparte clases a 32 jóvenes que cursan el sexto semestre en esta institución de Educación media Superior.

Pero para María Diana Liz Martínez Basilio no solo se trata de unos cuadros grandes instalados por unos ingenieros, sino de la oportunidad para adquirir mayores conocimientos y cursar su licenciatura en informática o sistemas computacionales, además de un ahorro económico para su familia integrada por cuatro hermanos y sus padres.

Los paneles solares contribuyen a la reducción en el consumo de energía eléctrica de la red federal (CFE). El plantel genera su propia energía eléctrica de una forma segura y económica. La energía solar fotovoltaica  que genera no contamina, no tiene partes móviles que analizar y no requiere de mucho mantenimiento.

 “A veces nuestros papás no tenían dinero para dar las cooperaciones y pagar el recibo de luz, pero y con los paneles solares, podemos utilizar la energía del sol y no luz eléctrica y así no dar la cooperación”, dice al momento de soltar una sonrisa y voltear a ver los paneles solares instalados en su institución educativa.

Diana integrante de la escolta del centro educativo, tiene tres hermanos, los primeros dos no pudieron estudiar, y la tercera de 12 años, cursa la Telesecundaria. Sus padres le brindan su apoyo de acuerdo a sus condiciones económicas y esperan lo mejor de ella, que pueda ser una gran profesionista.

Pero recuerda que antes no teníamos derecho a estudiar, sus madres las educan para ser madres, para cortar y cargar leña, para poner el nixtamal, sembrar y desquilatar.

Pero ella, pudo cambiar ese rumbo por un sueño que es el irse de su pueblo a estudiar y regresar a enseñarles a sus paisanas lo que he aprendido.

En 2010, durante seis meses, todo el municipio de Santa María Quiegolani, no tuvo luz eléctrica ante la quema de tres transformadores provocados por tormentas que son habituales en esta demarcación ubicada a más de 2 mil metros sobre el nivel del mar.

Esto generó la inhabilitación de manera permanente de los equipos de trabajo como: impresoras, copiadoras, cafeteras, despachador de agua y los paneles solares vinieron a solucionar esta situación.

 

LOS PANELES SOLARES

La red Híbrida se compone por 42 Paneles solares mismos que tienen la capacidad de concentrar 12 Kva de energía captada del sol, esta se concentra en 36 pilas conectadas en un arreglo serie paralelo quienes tienen la finalidad de almacenarla y proporcionarla a todo el equipo de cómputo, luminarias y demás equipo que así lo requiera.

Es importante destacar que este suministro alcanza para proporcionar hasta tres días la energía a todo el equipamiento esto suponiendo que se encuentre nublado.

Adicionalmente se cuenta con una Planta de emergencia de 10000 watts misma que en caso de agotarse la energía de los paneles solares o en su defecto el servicio contratado con CFE esta podrán proporcionar los volts necesarios para el funcionamiento del centro.

Los paneles permitieran optimizar y almacenar energía aun cuando el cielo este nublado, pues se contaran con 18 pilas cargadas.

Fernando Hernández Jerónimo autoridad municipal de Santa María Quiegolani,  asegura que con esta tecnología se va a solucionar los grandes problemas de energía que aquejan a la comunidad. La gente podrá estar al día en sus actividades  y  tener oportunidad de avanzar en la siembra de su cosecha.

PROYECTO CECYTEO PIONERO EN PANELES SOLARES EN OAXACA

Onésimo Martínez responsable de la operación del plantel educativo, aseguró que el beneficio para la comunidad con la tecnología solar es ejemplar ya que se ha logrado cambiar la mentalidad de los alumnos que hoy están más optimistas en sus labores.

Incluso ya se ve reflejando en las calificaciones y en el deseo de 30 jóvenes por continuar sus estudios en busca de llegar a la universidad y cursar la carrera de informática.

 “Ellos se sienten orgullos son más trabajadores. Somos el primer CECyTE en el Estado en manejar este novedoso esquema”.

Para Jacinta Cruz Hernández, presidenta de la Asociación de Padres de Familia de EmSaD 67, este proyecto significará un ahorro económico en su gasto y un apoyo más para que su hija Yurivet Cruz Hernández que cursa el segundo año, pueda recibir sus clases de informática y pueda acceder al internet.

“Siento que el esfuerzo que invierto en ella está valiendo la pena, porque yo quiero que ella siga estudiando y ella así lo quiere”.

Su sueño de Yurivet de 16 años es acudir a la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca para estudiar Medicina y al decir de su madre de 44 años, está segura que aprobará el examen de admisión y dejará en alto el nombre de su EMSaD 67.

“Yo confío en la capacidad que tiene mi hija, porque sé que en esta escuela ha recibido una buena educación”.

En lo particular se mostró orgullosa que su hija va a una escuela que tiene la tecnología que hasta el momento no lo tiene otra preparatoria en el estado.

Así como ella, Alejandro Hernández del municipio de San José Quianitas que se encuentra a tres horas caminando de Santa María Quiegolani, entusiasmado por la nueva tecnología en su plantel, advierte su deseo de seguir adelante en sus estudios para convertirse en profesionista.

Estando en la clase de cómputo impartida por la maestra Elizabeth Carrasco Toledo, señaló que sólo por internet se había enterado de los paneles solares, pero que jamás se imaginó que en la escuela donde estudio, los pudiera tener.

“No me lo imaginé, pero esto nos ha venido a cambiar nuestra visión, porque por muy difícil que parezca, nada es imposible”, sonríe.

Alex, como le dicen en la escuela, al igual que Rebeca, José, Luis y otros 40 alumnos que viven en el albergue escolar ubicado en esa demarcación, tienen el mismo sueño, de ser profesionistas.

Elizabeth Carrasco quien lleva 8 años trabajando en la escuela muy contenta platica que es el primer año en que no sufrirán por la energía, pues narra que el año pasado durante seis meses se quedaron sin luz y el centro de cómputo fue adaptado en una casa particular, con el fin de que los estudiantes recibieran sus respectivas clases.

Al igual que ella, los cinco maestros de esa institución se muestran positivos por la instalación de la red híbrida, que abastece de luz solar al centro educativo y les brinda luz para poder dar clases de regularización a los estudiantes que presentan bajas calificaciones.

Para el Director General del CECyTEO, Víctor Raúl Martínez Vásquez el proyecto creado por un maestrante, es pionero en Oaxaca y beneficiará no solo a la comunidad estudiantil sino a todo el municipio.