Inminente, pérdida de año escolar en Chiapas

La representante especial de la Secretaría de Educación del estado dijo solo en caso de que los maestros vuelvan a las aulas la dependencia tendría que diseñar estrategias para rescatar el año.

Chiapas

Con la postura radical del magisterio sindicalizado para abrogar las leyes educativas y su ausencia de las aulas desde el pasado 28 de agosto, en Chiapas es inminente la pérdida del presente ciclo escolar, consideró la representante especial de la Secretaría de Educación en el estado, Josefa López Ruiz de Laddaga.

La titular de la Oficina de Servicios Federales de Apoyo a la Educación precisó que a 77 días de estallar el movimiento de los maestros, que inició en oposición a la entonces reforma educativa del Ejecutivo federal, tendría la Secretaría de Educación de Chiapas hacer una valoración puntual para diseñar estrategias que lograran rescatar el año escolar.

Esto podría significar que el horario escolar se ampliara, incluso, con un doble turno de clases, extender el calendario y perder las vacaciones, además de usar los sábados y domingos para recuperar horas perdidas.

Dichas medidas correspondería aplicarlas a las autoridades educativas escolares, pero sólo en caso de que se reanudaran las clases de inmediato, situación sumamente difícil debido a la postura de los docentes, precisó la funcionaria federal.

López Ruiz de Laddaga reiteró que, en ese sentido, la postura del gobierno federal quedó clara: "No hay vuelta atrás (con las leyes educativas). La ley es la ley y se va a aplicar".

La representante de la SEP en Chiapas apeló a los principios de los maestros para que el conflicto se resuelva. "Olvídese del tema magisterial, jurídico o legal, es un tema moral", puesto que los más afectados han sido los alumnos.

"Los niños no tienen culpa de nada para que a ellos les carguen las consecuencias del plantón", puntualizó.

Desde el inicio del plantón, los docentes tomaron la Plaza Central de Tuxtla Gutiérrez, ocupando actualmente además el Parque de la Marimba. Como parte de sus protestas han provocado desabasto de combustible, despidos en comercios del primer cuadro de la ciudad, cierre de empresas y la caída del turismo y ocupación hotelera.

También se han apoderado de casetas de cobro en diversas carreteras, amenazado y agredido física y verbalmente a periodistas locales y nacionales, han bloqueado terminales aéreas y accesos a las principales ciudades y zona fronteriza con Guatemala, entre otras acciones, para exigir al gobierno federal acceder a sus peticiones.