Indagan 50 hospitales inconclusos en Oaxaca

La Secretaría de Salud estatal informa que se dejaron de aplicar mil 800 mdp; autoridades investigan a 3 ex funcionarios de la administración de Ulises Ruiz.

Oaxaca

La Secretaría de Salud de Oaxaca aceptó que envío a la Contraloría Estatal un expediente de investigación por la construcción de 50 hospitales regionales que están inconclusos y donde se dejaron de aplicar mil 800 millones de pesos; se presume un presunto manejo indebido de recursos estatales y federales.

Entre los nosocomios bajo revisión y en auditoría está el ubicado en el municipio indígena de San Agustín Loxicha, que incluso fue construido sobre una ladera.

El secretario de Salud estatal, Germán Tenorio, dijo que la contraloría investiga a tres ex funcionarios estatales, por las irregularidades detectadas en la construcción de los nosocomios durante el régimen del ex gobernador Ulises Ruiz.

Afirmó que en el expediente se precisa que muchas de las obras se ejecutaron sin licitación "y hemos encontrado graves irregularidades, desde problema con la licitación hasta el uso de materiales de mala calidad".

El funcionario dijo que se creó un consejo consultivo ciudadano para revisar los expedientes de obra y emitió, en algunos casos, un diagnóstico y resolutivo a la Contraloría.

Tenorio detalló que entre los 50 hospitales inconclusos se encuentran el de Reyes Etla, Candelaria Loxicha, Santa María Chilchotla, Matías Romero, Tlaxiaco y el Hospital de la Mujer, entre otros.

En lo que respecta al inmueble de San Agustín Loxicha, dijo que la obra quedó inconclusa, porque hubo diversas irregularidades, como la ausencia de fondos para costear el equipamiento y el pago del personal médico y de enfermería que se haría cargo de ofrecer la atención.

Acusó a los gobiernos municipales de negarse a realizar la obra de agua potable y drenaje y de no habilitar un camino de acceso.

Cuestionó, además, que el nosocomio esté edificado sobre una zona de laderas, que está en punto de riesgo de deslizarse.

Puntualizó que el terreno donde fue construido el hospital es propiedad de la familia del alcalde con licencia y candidato a diputado federal Óscar Valencia, cuyo contrato de compraventa se ejerció con un conflicto de interés.

La barda perimetral del inmueble se cayó porque fue construida con material de mala calidad.

En tanto, la Secretaria de la Contraloría y Transparencia Gubernamental informó que ya requirió a varios de los contratistas responsables de los hospitales inconclusos para que devuelvan el dinero saldado.

Abundó que a muchos ya se les fincaron responsabilidades penales; sin embargo, han recurrido ante juzgados federales para obtener amparos y otros la libertad bajo caución.