Forman mando único contra incendios forestales en el Edomex

La entidad ocupa el primer lugar en incendios forestales, ya que tan solo el año pasado se registraron un total de 668 siniestros, que arrasaron con mil 735 hectáreas.
Brigadas forestales en sus jornadas de contención de incendios en diversas zonas de la entidad.
Brigadas forestales en sus jornadas de contención de incendios en diversas zonas de la entidad. (Arturo González)

Ciudad de México

El Estado de México ocupa a escala nacional el primer lugar en incendios forestales. "No es un orgullo, estamos preocupados por ello y por eso firmamos un convenio con el gobierno mexiquense para establecer el mando único que nos permita atender los incendios más rápido", afirma Edgar Conzuelo, gerente de la Comisión Nacional Forestal de dicho estado. Los resultados, explica, derivan de la falta de coordinación detectada entre corporaciones lo que dificultó la rapidez para enfrentar y sofocar el fuego.

El año pasado la entidad registró un total de 668 incendios que consumieron un total de mil 735 hectáreas. De éstas, 61 por ciento fueron arbustos y matorrales; 31 por ciento pastizales, hojarasca y suelo orgánico. El 8 por ciento restante eran árboles jóvenes y adultos. "En lo que va del año hemos tenido 719 incendios, afortunadamente los árboles han sido los menos afectados. Desafortunadamente este tipo de incendios es provocado básicamente por el pastoreo" señaló Conzuelo.

La brigada Río Hondito

En una amplia casa con techo de lámina ubicada en el kilómetro 49 de la carretera México-Toluca, vive una docena de brigadistas integrantes del campamento forestal contra incendios "Río Hondito"; su actitud es positiva, de trabajo en equipo y dependen de la Comisión Nacional Forestal. Está ahí durante una quincena y su relevo -otra docena de brigadistas- llegará al lugar terminado dicho lapso. "Somos como una hermandad" asegura Augusto Acosta, jefe del campamento.

Cada día este grupo comparte la responsabilidad que implica prepararse para sofocar cada incendio. Si bien la capacitación teórica y práctica la reciben en las oficinas centrales de CONAFOR (en Jalisco), todos los días la brigada debe revisar y afilar sus principales instrumentos de trabajo (machetes, hachas, palas, rastrillos y azadones) para realizar las brechas cortafuego, primera maniobra básica frente a un incendio. "Tenemos que cortar el pasto seco que esté en la periferia del fuego para hacer una brecha de dos o tres metros a la que después le prendemos fuego. Si el fuego del incendio viene para abajo nuestra brecha llevará el fuego hacia arriba: así al chocar ambas llamas el incendio se estabilizará" explica Javier Castañeda quien es coordinador regional de brigada.

En este proceso es importante establecer la dirección del viento y esa función corresponde a Augusto Acosta como jefe del campamento. "Determino la intensidad del incendio y aviso al grupo cómo trabajar con precaución. A veces hay que soportar el humo y en otros es necesario salir un poquito a respirar para volver a entrar" dice. No obstante en los grandes incendios no llegan ambulancias para su apoyo, en caso de haber algún accidente. Lo único que recibieron de las autoridades son pequeños botiquines con gasas, pomadas contra quemaduras y curitas.

Aunque no son bomberos, el uniforme de cada brigadista se compone de botas de trabajo pesado, pantalón de mezclilla, camisolas contra fuego, cascos, googles, guantes y paliacates para el humo. "Antes nuestro seguro de vida era de 60 mil pesos, recientemente subió a 200 mil; el compromiso es aumentarlo más porque nuestro trabajo es peligroso y estamos expuestos a perder la vida" señala Romualdo Camacho, jefe del departamento de incendios forestales mexiquense. Quizás por ello en este campamento hay dos pequeños altares con imágenes religiosas.

En este lugar la división del trabajo incluye a la cocina cuyas funciones se rotan cada día. Tiene refrigerador, parrilla y una modesta despensa que es surtida cada tercer día. Augusto Corona, integrante de la brigada, prepara el menú del día: "chilito con huevo y frijoles de la olla, mañana bajaremos a comprar verduras, frijol, azúcar, café y carne" cuenta mientras pica y licua algunos ingredientes. Otra labor que deberá realizan el resto de los integrantes es revisar el correcto funcionamiento de las dos camionetas 4x4 en que se trasladan además del camión moto bomba Unimog que contiene agua y espuma retardante para combatir fuegos de alta intensidad.

Mando único forestal

Al recibir un reporte de incendio forestal se activa la operación del comando central conformado por personal de CONAFOR y Probosque. Según la extensión e intensidad del fuego el primer equipo de intervención será el comisario ejidal, después personal de protección civil del municipio seguido de una brigada mexiquense. Si es una situación más grave entrará en acción la brigada de Río Hondito o alguna de las otras nueve brigadas federales de CONAFOR que operan en territorio mexiquense. Si su intervención no es suficiente, se activará el protocolo para el ingreso del Ejército Mexicano y Marina Nacional.

"Bajo este nuevo esquema esperamos reducir el tiempo de respuesta para llegar a un incendio" explica Edgar Conzuelo. Las cifras oficiales de CONAFOR, dependiente de la Semarnat, arrojan que en territorio mexiquense el tiempo de respuesta para detectar un incendio ha sido de doce minutos, más otros cuarenta para llegar al lugar y un promedio de casi tres horas para sofocar el fuego. "Por eso, cuando no hay reporte de incendios, nuestras brigadas realizan también acciones preventivas como hacer brechas cortafuego en ciertas zonas a fin de reducir riesgos en caso de incendio" agrega.

Como funcionario de CONAFOR, Conzuelo exhortó a los habitantes del estado a solicitar asesoría con ellos, a fin de realizar quemas controladas que eviten incendios innecesarios. Pero el Estado de México no es la única entidad preocupante. El segundo lugar con mayores incendios es para el Distrito Federal que en lo que va del presente año ha reportado 488, seguido del estado de Michoacán con 312, Puebla con 256 y Oaxaca con 154. No obstante aquellos con mayor superficie afectada son Guerrero, Oaxaca y Michoacán.